Aspectos
psicosomáticos en la úlcera gastroduodenal
En la aparición de la úlcera
intervienen diversos factores (genética, infecciones, déficits
alimentarios, tabaco alcohol, etc.) Entre estos factores se
encuentran también los psicológicos, que juegan un papel importante
en su aparición y evolución.
El estado emocional influye sobre
la actividad gástrica y determinadas emociones producen reacciones
específicas. Por ejemplo, emociones como la ira, rabia o
frustración se asocian a un aumento de la actividad estomacal, sobre
todo si la persona se calla y no expresa esas emociones; mientras
que la depresión y el miedo producen el efecto contrario,
disminuyendo la actividad del estómago.
Cómo influyen las emociones en
la aparición de la úlcera
Las emociones pueden producir
ulceraciones:
1. Directamente, al desencadenar
una actividad gástrica anormal.
2. Indirectamente, al dar lugar a
comportamientos desadaptativos, como la ingesta de alcohol.
Las personas con úlceras suelen
haber vivido cambios significativos e importantes en sus vidas antes
de la aparición de las úlceras; sobre todo las personas con úlcera
duodenal.
No existen acontecimientos
determinados que den lugar a úlceras, sino que es la evaluación que
hace la persona de dicho acontecimiento lo que va a determinar su
respuesta. Es decir, la forma en que lo interpreta y el significado
que considera que tiene. Esta evaluación determina, a su vez, las
emociones sentidas y las repuestas motoras que la persona pone en
marcha para hacer frente al estresor. En el caso de las úlceras, la
evaluación predominante está relacionada con emociones de enfado y
resentimiento, especialmente cuando la expresión de las mismas se
inhibe, así como una respuesta pasiva en la que la persona se limita
a resistir o soportar la situación.
De este modo, se establece una
situación de conflicto, pues por un lado se evalúa la situación como
amenazante, y por otro lado no se hace nada para eliminarla, ni tan
siquiera se produce la expresión de las emociones. Por tanto, se da
una discrepancia entre la evaluación y la respuesta. Además, las
emociones no expresadas actúan como un estresor interno mantenido en
el tiempo, que provoca una respuesta de activación continuada, la
cual implica principalmente al eje endocrino. Veamos esto con más
detalle:
Cuando se percibe la situación
como amenazante se produce la activación de un primer eje, el
sistema nervioso simpático (que no repercute en el desarrollo de la
úlcera). Esta activación prepara al organismo para hacer frente
físicamente al estresor. Para ello, este sistema traslada los
recursos de aquellos sistemas u órganos implicados en tareas a largo
plazo (sistema reproductor, digestivo, de excreción...) a aquellos
otros necesarios para la acción de lucha que se necesita en ese
momento (brazos, piernas...).
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