Psicología /
Psicosomática
Aspectos psicosomáticos en la úlcera
gastroduodenal
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En la aparición de la úlcera
intervienen diversos factores (genética, infecciones,
déficits alimentarios, tabaco alcohol, etc.) Entre estos
factores se encuentran también los psicológicos, que juegan
un papel importante en su aparición y evolución.
El estado emocional influye sobre la actividad gástrica, y
determinadas emociones producen reacciones específicas. Por
ejemplo, emociones como la ira, rabia o frustración se
asocian a un aumento de la actividad estomacal, sobre todo
si la persona se calla y no expresa esas emociones; mientras
que la depresión y el miedo producen el efecto contrario,
disminuyendo la actividad del estómago.
Cómo influyen las emociones
en la aparición de la úlcera
Las emociones pueden producir
ulceraciones:
-
Directamente, al
desencadenar una actividad gástrica anormal.
-
Indirectamente, al dar
lugar a comportamientos desadaptativos, como la ingesta
de alcohol.
Las personas con úlceras
suelen haber vivido cambios significativos e importantes en
sus vidas antes de la aparición de las úlceras; sobre todo
las personas con úlcera duodenal.
No existen acontecimientos determinados que den lugar a
úlceras, sino que es la evaluación que hace la persona de
dicho acontecimiento lo que va a determinar su respuesta. Es
decir, la forma en que lo interpreta y el significado que
considera que tiene. Esta evaluación determina, a su vez,
las emociones sentidas y las repuestas motoras que la
persona pone en marcha para hacer frente al estresor. En el
caso de las úlceras, la evaluación predominante está
relacionada con emociones de enfado y resentimiento,
especialmente cuando la expresión de las mismas se inhibe,
así como una respuesta pasiva en la que la persona se limita
a resistir o soportar la situación.
De este modo, se establece una situación de conflicto, pues
por un lado se evalúa la situación como amenazante, y por
otro lado no se hace nada para eliminarla, ni tan siquiera
se produce la expresión de las emociones. Por tanto, se da
una discrepancia entre la evaluación y la respuesta. Además,
las emociones no expresadas actúan como un estresor interno
mantenido en el tiempo, que provoca una respuesta de
activación continuada, la cual implica principalmente al eje
endocrino. Veamos esto con más detalle:
Cuando se percibe la situación como amenazante se produce la
activación de un primer eje, el sistema nervioso simpático
(que no repercute en el desarrollo de la úlcera). Esta
activación prepara al organismo para hacer frente
físicamente al estresor. Para ello, este sistema traslada
los recursos de aquellos sistemas u órganos implicados en
tareas a largo plazo (sistema reproductor, digestivo, de
excreción...) a aquellos otros necesarios para la acción de
lucha que se necesita en ese momento (brazos, piernas...).
