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Psicología / Psicosomática


Depresión somatomorfa: cuando en la depresión predominan los síntomas físicos

Por Ana Muñoz

 

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La depresión somatomorfa es una depresión en la que predominan los síntomas físicos funcionales; es decir, se trata de síntomas que no se deben a ninguna lesión orgánica.


Solamente las depresiones más leves cursan con síntomas somáticos, mientras que en las depresiones más graves predominan los síntomas psíquicos. Las depresiones somatomorfas pueden presentarse como una forma de comienzo de la depresión o pueden aparecer más tarde, como una depresión residual y tienden a cronificarse.

 

Síntomas físicos en la depresión

 

Los principales síntomas suelen ser el dolor y otras molestias sensitivas. Entre los síntomas más comunes se encuentran los siguientes:

 

Migraña común
Cefalea tensional
Constricción en la garganta
Dolor en el pecho
Opresión en el pecho
Dolor de espalada: dorsal, lumbar, cervical
Lumbociática
Dolor abdominal
Dolor pélvico
Dolores difusos
Picor genital
Taquicardia
Aumento de la presión arterial

 

El dolor crónico y la depresión se encuentran muy relacionados. En el 60% de estas personas, la depresión y el dolor se han desarrollado al mismo tiempo, lo cual permite interpretar el dolor como un síntoma depresivo; y en el 40% de las personas, el dolor aparece después, lo cual indica que la depresión puede ser una consecuencia del dolor (Romano y Turner, 1985). Las localizaciones más frecuentes del dolor son: cabeza, garganta, tórax, espalda y zona lumbar y pelvis.

Los síntomas localizados en la cabeza predominantes son la cefalea por tensión, a menudo acompañada de parestesias* de la cabeza y molestias en la nuca; y la migraña común, sin aura. Los episodios migrañosos pueden interpretarse muchas veces como episodios depresivos breves recurrentes.


En la garganta predomina el "globus faringeo", que consiste en la sensación de un nudo en la garganta, sin que exista una anomalía física.

 

En la espalda, aparece sobre todo dolor dorsal y lumbar, con extensión a una pierna, tipo lumbociática, en ausencia de una causa orgánica que pueda explicar el dolor. En este sentido, hay que tener en cuenta que en casi todas las personas existen anomalías en la columna vertebral, que no necesariamente producen dolor. No obstante, muchas veces estas anomalías son utilizadas en la clínica como explicación del dolor, aunque la depresión es el diagnóstico prevalente en el dolor crónico de la parte baja de la espalda.