
Desarrollo de la memoria
Durante la niñez temprana, los niños
muestran un desarrollo significativo de su memoria. Tanto en los
niños de esta edad como en los adultos existe una diferencia entre
el reconocimiento y el recuerdo. El reconocimiento es la capacidad
para identificar algo ya conocido y que vuelve a verse (por ejemplo,
distinguir entre un grupo de imágenes cuáles se había visto antes).
El recuerdo es la capacidad para evocar el conocimiento de algo que
está en la memoria, como describir una imagen que ya se ha vito
antes sin que esté presente en ese momento. A cualquier edad resulta
más fácil reconocer que recordar.
Cuanto más familiarizados estén los
niños con los objetos, mejor pueden recordarlos. También pueden
recordar mejor el material cuando los objetos parecen tener una
relación entre sí. Por ejemplo, una mesa y una silla.
Los niños recuerdan mejor cuando
están motivados para dominar destrezas en general. La motivación
hacia la destreza hace referencia a la tendencia de un niño a
ser independiente, utilizar estrategias para resolver problemas y
tratar de realizar tareas difíciles.
En una investigación en la que se
observó lo que los niños hacían con diversos juguetes, se vio que
los niños que utilizan determinados objetos tienen más probabilidad
de recordarlos. Por ejemplo, los niños que dieron un nombre,
agruparon o dedicaron tiempo a pensar o repetir los nombres de los
juguetes (es decir, utilizaron estrategias para ayudarse a recordar)
recordaron mejor que quienes hicieron menos de estas actividades.
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