El desarrollo del lenguaje
Discurso prelingüístico
Antes de que los bebés digan sus
primeras palabras, emiten sonidos que van desde el llanto o los
arrullos hasta el balbuceo, la imitación accidental y después la
imitación deliberada. Estos sonidos reciben el nombre de discurso
prelingüístico.
El llanto. El recién
nacido sólo puede comunicarse a través del llanto. Los padres de un
bebé suelen aprender a distinguir varios tipos de llantos en su
hijo, pues diferentes patrones e intensidades indican hambre, sueño,
frustración, etc.
Arrullos. Entre la
sexta semana y los tres meses de edad los bebés comienzan a reír y
emitir arrullos cuando están felices. El arrullo incluye chillidos,
gorjeos y sonidos vocálicos como "Aahh". Alrededor de los tres
meses, los infantes comienzan a jugar con el lenguaje, imitando
sonidos que escuchan de las personas a su alrededor.
Balbuceo. El balbuceo
consiste en la repetición de series de consonantes-vocales como ma-ma-ma-ma.
Aparece repentinamente entre los seis y los diez meses de edad y
suele confundirse por error con la primera palabra. Sin embargo, el
balbuceo inicial no es un lenguaje porque no tiene significado para
el bebé.
Imitación. Los niños
imitan accidentalmente sonidos que escuchan. Luego se imitan a sí
mismos al emitir esos sonidos. Sobre los nueve o diez meses imitan
deliberadamente sonidos sin entenderlos. Una vez que tienen un
repertorio de sonidos, los unen de modo que parecen lenguaje, pero
que no tiene significado.
El lenguaje prelinguístico suele ser
rico en expresiones emocionales, que comienzan sobre el segundo mes.
Los padres captan los sentimientos de sus hijos mediante los
sonidos que producen.
Página
siguiente