Psicología / Psicología infantil
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Psicología infantil
Educar a los hijos. |
Más técnicas para lograr que hagan las
tareas escolares
1. Haz que ponerse a hacer
los deberes sea una rutina que debe hacer todos los días a
la misma hora. Las rutinas son siempre más fáciles de llevar
a cabo. Una buena estrategia puede ser dejar que cuando
llegue del colegio por la tarde tome una merienda, descanse
un poco durante media hora o tres cuartos de hora y luego
empiece a hacer los deberes, teniendo libre el resto de la
tarde. Es preferible que no deje los deberes para muy tarde
porque estará más cansado y tendrá aún menos ganas.
2. Utiliza la técnica de la economía de fichas descrita en
este artículo.
3. Consecuencias naturales. Muchas veces, el mejor modo de
lograr que los niños hagan sus deberes es no hacer nada en
absoluto, y dejar que vaya a clase sin sus deberes hechos y
tenga que dar explicaciones a sus profesores o ser regañado
por ellos. De este modo, aprenderá que su mal comportamiento
tiene consecuencias y aprenderá a ser más responsable. Este
método no suele funcionar cuando los niños han estado
teniendo este tipo de problemas durante mucho tiempo, pero
en general funciona bastante bien con la mayoría de los
niños.
4. Refuerzo positivo. Cuando tu hijo haya terminado de hacer
los deberes y hagas una comprobación para ver cómo lo ha
hecho, empieza siempre elogiándole por lo que ha hecho bien,
en vez de empezar directamente diciéndole lo que ha hecho
mal. Muchos padre se centran solo en corregir lo que está
mal ignorando lo que los niños hacen correctamente o su buen
comportamiento. Pero del mismo modo que a ti no te gustaría
escuchar continuamente a tu jefe diciéndote todo lo que
haces mal, a tus hijos tampoco les agrada escucharlo y este
modo de proceder solo consigue que no les apetezca enseñarte
sus deberes, sobre todo si eres una persona que siempre
encuentra algo que criticar. Por tanto, empieza por decir
algo como: "Has hecho tres sumas bien, eso está muy bien".
Después, si es necesario, puedes decirle lo que está mal:
"Esta suma, en cambio, no te ha salido bien". Y cuando
termines, vuelve a elogiar algo que haya hecho bien, como
comenzar a hacer los deberes sin que le digas nada, terminar
rápido, etc.
5. No exijas más de lo que puedes exigir. Imagina un padre o
madre que espera que su hijo/a haga los deberes perfectos y
que hace que los repita una y otra vez hasta hacerlos bien.
Lo que esta persona está enseñando a este niño/a es a odiar
los deberes, a odiar a su padre o madre, a detestar el
colegio y a sentirse frustrado e incompetente. Exige un
rendimiento que sea realista. Si por lo general obtiene muy
buenas notas, y sus deberes suelen estar bien hechos,
limpios y con letra clara, puedes exigir un rendimiento de
un 90% en todos estos aspectos, pero si su rendimiento en
clase suele ser algo más bajo tendrás que conformarte con un
porcentaje menor y dar por buenas unas tareas que no estén
del todo bien. Esto no significa que tengas que elogiarlos
diciéndoles que están muy bien o perfectas, pues esto no es
cierto. Elógialos por cualquier otra cosa, como haberse
esforzado, y diles simplemente "Bien, ya puedes irte a
jugar". De este modo, tu hijo/a tendrá una mejor disposición
hacia el estudio, incluso aunque no se le dé muy bien.
Recuerda que no todos los niños son capaces de sacar
sobresalientes.