
Desarrollo cognitivo: el
pensamiento del adolescente
El adolescente típico suele estar
lleno de dudas. Los niños suelen tener opiniones claras acerca de
todo, y esas opiniones y modo de pensar casi siempre reflejan las
ideas y pensamientos de sus padres. No obstante, en la adolescencia,
empiezan a cuestionar todas estas ideas, las opiniones de sus padres
no les parecen tan válidas y ellos no responden a todas sus
preguntas. Son conscientes de que esas son las opiniones de los
demás e intentan buscar sus propias verdades, las cuales surgirán de su
propio desarrollo intelectual.
El pensamiento del adolescente
difiere del pensamiento del niño. Los adolescentes son capaces de
pensar en términos de lo que podría ser verdad y no sólo en términos
de lo que es verdad. Es decir, pueden razonar sobre hipótesis porque
pueden imaginar múltiples posibilidades. Sin embargo, aún pueden
estar limitados por formas de pensamiento egocéntrico, como en el
caso de los niños.
El nivel más elevado de pensamiento,
el cual se adquiere en la adolescencia, recibe el nombre de
pensamiento formal, y está marcado por la capacidad para el
pensamiento abstracto. En la etapa anterior, llamada etapa de las
operaciones concretas, los niños pueden pensar con lógica solo con
respecto a lo concreto, a lo que está aquí y ahora. Los adolescentes
no tiene esos límites. Ahora pueden manejar hipótesis y ver
posibilidades infinitas. Esto les permite analizar doctrinas
filosóficas o políticas o formular nuevas teorías. Si en la infancia
sólo podían odiar o amar cosas o personas concretas, ahora pueden
amar u odiar cosas abstractas, como la libertad o la discriminación,
tener ideales y luchar por ellos. Mientras que los niños luchan por
captar el mundo como es, los adolescentes se hacen conscientes de
cómo podría ser.
Factores que influyen en la madurez
intelectual
Aunque el cerebro de un niño se haya
desarrollado lo suficiente como para permitirle entrar en la etapa
del pensamiento formal, puede que nunca lo logre si no recibe
suficientes estímulos educativos y culturales. En la adolescencia,
no solo hay una maduración cerebral, sino que el ambiente que rodea
al adolescente también cambia, su ambiente social es más amplio y
ofrece más oportunidades para la experimentación. Todos estos
cambos son fundamentales para el desarrollo del pensamiento. La
interacción con los compañeros puede ayudar en este desarrollo.
Según las investigaciones realizadas en Estados Unidos, cerca de la
sexta parte de las personas, nunca alcanza la etapa de las
operaciones formales.
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