
Desarrollo del autoconcepto
y autoestima
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Yo a los diez años, Dalí, 1933 |
El autoconcepto es la imagen que una
persona tiene de sí misma. Esta imagen se basa en el conocimiento
que una persona tiene de lo que ha hecho y ha sido, y sirve como
guía a la hora de decidir qué hacer o ser en el futuro.
El autoconcepto que se construye en
la niñez suele ser sólido y puede perdurar hasta la edad adulta. Si
en esta época un niño se forma una imagen negativa de sí mismo,
también puede acompañarle hasta mucho tiempo después de haber
abandonado la niñez. Por este motivo, puede resultar útil que los
padres ayuden a los niños a formarse una imagen positiva de sí
mismos.
Los niños más pequeños tienden a usar
un pensamiento de todo o nada que aplican también a sí mismos. Sin
embargo, entre los siete y los ocho años los niños desarrollan
sistemas de representación que les permiten integrar diferentes
características de sí mismos para hacer generalizaciones más
amplias. Por ejemplo, pueden decir: "Me siento muy inteligente en
lenguaje, pero muy poco inteligente en matemáticas". Es decir,
pueden integrar dos conceptos que parecen contradictorios (listo y
tonto).
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