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Personalidad
Índice:
1. Definición
2. La personalidad a través del tiempo. Estabilidad y cambio
3. La personalidad sana
4. Nuestro concepto de nosotros mismos
5. Cuando autoconcepto y realidad no coinciden
6. Psicopatología y trastornos de personalidad
7. Psicoterapia y desarrollo personal
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Definición
La personalidad está formada
por una serie de características que utilizamos para
describirnos y que se encuentran integradas mediante lo que
llamamos el yo o "sí mismo" formando una unidad coherente.
Entre estas características se encuentra lo que en
psicología se denominan rasgos (como agresividad, sumisión,
sociabilidad, sensibilidad...); conjuntos de rasgos (como
extroversión o introversión), y otros aspectos que las
personas utilizan para describirse, como sus deseos,
motivaciones, emociones, sentimientos y mecanismos para
afrontar la vida.
Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos,
sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad.
La personalidad a través del
tiempo. Estabilidad y cambio
En buena parte, la
personalidad está determinada por los genes, que nos
proporcionan una gran variedad de predisposiciones. Pero el
ambiente y las experiencias de la vida (padres, sociedad,
amistades, cultura, etc.) se ocupan de moldear todas esas
posibilidades en una dirección u otra. Por tanto, aunque
podamos cambiar nuestra forma de ser, lo hacemos en base a
esas características de personalidad con las que hemos
venido al mundo.
Generalmente, existe una tendencia a comportarse a través
del tiempo de una forma determinada, pero esto no quiere
decir que una persona se comporte de ese modo en todos los
casos. Por ejemplo, si decimos que una persona es
introvertida, significa que lo es la mayor parte del tiempo,
pero no en todas las ocasiones. Los estados de ánimo
influyen también en el comportamiento, de modo que una
persona puede variar en función de sus cambios de humor. Sin
embargo, y como veremos más adelante, esta variabilidad es
un indicio de buena salud psicológica (siempre que no sea
extrema), ya que indica la existencia de una personalidad
flexible, capaz de adaptarse a distintas situaciones.
La personalidad sana
La personalidad
psicológicamente sana y equilibrada tiene las siguientes
características:
-
Es flexible. Se trata de
personas que saben reaccionar ante las situaciones y
ante los demás de diversas formas. Es decir, poseen un
repertorio amplio de conductas y utilizan una u otra
para adaptarse a las exigencias de la vida, en vez de
comportarse de un modo rígido e inflexible.
-
Lleva una vida más
variada, realizando diversas actividades, en vez de
centrar su vida alrededor de un mismo tema.
-
Es capaz de tolerar las
situaciones de presión y enfrentarse a ellas y no se
viene abajo ante las dificultades y contratiempos.
-
Su forma de verse a sí
misma, al mundo y a los demás se ajusta bastante a la
realidad.
