Una dieta
estilo mediterráneo con abundantes frutas, verduras y nueces
podría ayudar a prevenir los síntomas de la rinitis alérgica y
del asma entre los más jóvenes.
Investigadores
del National Heart and Lung Institute de Londres analizaron casi
más de 700 niños, entre 7 y 18 años, de la isla griega de Creta.
Los padres completaron cuestionarios sobre los hábitos
alimenticios de los niños y sobre sus síntomas de alergias y
asma.
Ocho de cada
diez niños del estudio consumían fruta fresca y más de dos
tercios verduras frescas, al menos dos veces al día. La dieta
parecía tener el mayor efecto protector contra la rinitis
alérgica, aunque también ayudó a proteger a los niños del asma y
de alergias de la piel, encontró el estudio.
Los niños que
consumían nueces al menos tres veces a la semana eran también
menos propensos a respirar con sibilancia. Los investigadores
anotaron que las nueces son ricas en vitamina E, que protege
contra el daño celular causado por los radicales libres. También
contienen altos niveles de magnesio, que podría proteger contra
el asma y mejorar la capacidad pulmonar.
El estudio
también encontró que incluir en la dieta diaria naranjas,
manzanas y tomates protegió a los niños contra la sibilancia y
la rinitis alérgica. Las uvas parecían ser efectivas sobre todo
en la prevención de la sibilancia y la rinitis alérgica. La piel
de la uva roja contiene niveles elevados de antioxidantes y un
potente polifenol llamado resveratrol, que se sabe reduce la
actividad inflamatoria, apuntaron los investigadores.
También
hallaron que consumir mucha margarina duplicaba el riesgo de
asma y rinitis alérgica.