Según un
estudio canadiense, los niveles bajos a moderados de alcohol
mejoran la probabilidad de supervivencia de las personas que
llegan a las salas de emergencias con lesiones cerebrales
traumáticas.
La tasa de
mortalidad de los 1.158 pacientes que participaron en el estudio
era 24 por ciento más baja para los que tenían niveles moderados
de alcohol en la sangre que para los que no tenían alcohol. Pero
la tasa de mortalidad de los que tenían niveles elevados era 73
por ciento más alta que la de los que no tenían alcohol en la
sangre.
Aunque el
estudio no estaba diseñado para determinar la causa del efecto
protector, los ensayos en animales pueden proporcionar una
respuesta, indicó el autor principal, el Dr. Homer C. N. Tien,
cirujano de planta del Centro de ciencias de la salud Sunnybrook
de la Universidad de Toronto.
"Cuando se
lesiona el cerebro, gran parte del daño es secundario; es decir,
que ocurre después del accidente", dijo Tien. "Estudios en
animales han sugerido que por una variedad de razones, el
alcohol puede ayudar a prevenir esa lesión cerebral secundaria".
En el hospital
se produjeron 403 muertes. De los que tenían lecturas entre
bajas y moderadas de alcohol en la sangre, el 27,9 por ciento
murió, en comparación con una tasa de mortalidad de 36,3 por
ciento para los que no tenían presencia de alcohol en la sangre.
Cerca de la mitad de las personas que tenían las lecturas más
elevadas de alcohol en el sangre, 44,7 por ciento, murieron.
El riesgo
reducido de muerte asociado con niveles moderados de alcohol aún
estaba presente cuando los investigadores ajustaron otros
factores, como la gravedad de las lesiones y las transfusiones
de sangre.
El hallazgo
podrían conducir algún día a un tratamiento basado en alcohol
para limitar el daño cerebral por lesiones graves en la cabeza,
enfatizó Tien, "pero debemos trabajar mucho más para que esto
sea posible".
El estudio
obviamente no sugiere una razón para beber antes de conducir un
vehículo, enfatizó Tien. "Sino que se ocupa de los efectos
posteriores a la lesión", dijo. "Si conduce y bebe alcohol, sus
probabilidades de sufrir un accidente mortal son mucho más altas
que cuando está sobrio".
Los
investigadores también evaluaron a más de 500 pacientes que
sufrieron lesiones graves en el torso y no encontraron que los
niveles de alcohol afectaran las tasas de mortalidad, influyendo
sólo en pacientes con lesión cerebral.
Sabemos que el
alcohol tiene un efecto modulador sobre la actividad de las
células cerebrales, pero desconocemos cuál es la influencia de
ese efecto modulador en el escenario de una lesión cerebral",
comentó Tien. "En tal sentido, se trata de un hallazgo
interesante".