Medicina /
Terapias alternativas
Yemoterapia
Es un método terapéutico que
consiste en equilibrar los organismos perturbados mediante
la utilización de las partes de las plantas que se
encuentran en estado de crecimiento y desarrollo, como yemas
y brotes tiernos.
En primer lugar se seleccionan las yemas, cortezas de
raíces, brotes tiernos, raicillas y todas aquellas partes de
la planta que se encuentran en fase de crecimiento.
Tras su maceración en una mezcla de alcohol y glicerina, se
extraen los principios activos. Además de estos principios
activos, estas preparaciones, por estar en fase de
desarrollo, tienen un alto contenido en otras sustancias que
enriquecen sus propiedades terapéuticas.
El hecho probado de que una
sola célula de la yema pueda regenerar el resto del vegetal
nos indica que el estado embrionario indiferenciado es el
principal responsable de la capacidad energética, unida a la
acción específica, de la cepa yemoterápica.
La yemoterapia es utilizada por los médicos homeópatas como
un método de drenaje. Cada vez más, tiende a considerarse
que si se pretende ejercer una movilización energética y
bioquímica a partir de los medicamentos homeopáticos,
primero conviene tener lo más limpio posible el "terreno"
donde éstos han de actuar.
Mediante distintas técnicas, entre las que se encuentra la
yemoterapia, el homeópata drena y limpia de toxicidad los
órganos, tejidos y fluidos corporales para que la acción
sutil del medicamento homeopático sea la esperada.
Los preparados yemoterápicos se realizan de acuerdo al
método homeopático; es decir, en diluciones infinitesimales.
Su función es principalmente desintoxicante, aunque también
estimulan de manera selectiva y suave aquellas zonas donde
posteriormente actuará el medicamento homeopático, por lo
que también se emplea la yemoterapia directamente para el
tratamiento de las patologías.
Fue el médico belga Pol Henry, el primero en dedicarse a su
experimentación y estudio. Este médico sostiene la idea de
que el equilibrio fisiológico se puede detectar en función
de la cantidad de proteínas existente en sangre. Divide en 5
grupos de importancia estas proteínas: las albúminas y 4
grupos de globulinas: alfa 1, alfa 2, beta y gamma
globulinas. Establece que la proporción en sangre ha de ser
del 5% para las globulinas 1, del 10% para las globulinas 2,
del 13% para las beta globulinas y del 14-20% para las gamma
globulinas. Cualquier modificación de esta proporción es
signo de patología orgánica.
Por tanto, durante la curación, el balance
albúminas/globulinas debe tender hacia la normalización y la
yemoterapia trata de lograrla mediante el uso de sus
preparados.