Las sales de Schüssler
Es una terapia que
emplea un total de doce sales inorgánicas que ejercen una acción
bioquímica para poner en marcha actividades fisiológicas debilitadas
o alteradas.
Este método se basa
en le hecho fisiológico de que tanto la estructura como la vitalidad
de los órganos del cuerpo dependen de ciertas cantidades
proporcionales de constituyentes inorgánicos, que son necesarias
para su mantenimiento y correcto funcionamiento. Una determinada sal
se encuentra en un órgano, lugar o tejido específico en una
concentración determinada debido a que está ejerciendo sobre ellos
una acción bioquímica.
Cualquier alteración
de estas sales en los tejidos vivos origina una enfermedad que puede
reequilibrarse mediante la administración de las mismas en
cantidades muy pequeñas. La afinidad del tejido en cuestión por la
sal correspondiente hace que esta sustancia llegue a su lugar de
acción, debilitado por la carencia de dicha sal.
Las dosis altas son
nocivas debido a que no se eliminan totalmente, sino que se fijan en
las células y producen alteraciones importantes. En el organismo,
estas sales están presentes en cantidades muy pequeñas, diluidas
hasta el nivel de concentración de acción fisiológica, por lo que
deberán aportarse en cantidades similares para que ejerzan una
función terapéutica a nivel celular.
Las principales sales
constituyentes de los diversos tejidos son las siguientes (entre
otras):
Tejido nervioso: Kalium
phosphoricum.
Líquido extracelular: Natrum
sufuricum.
Glóbulos sanguíneos: Kalium
muriaticum.
Huesos, dentina: Calcarea
fluorica.
Músculos: Magnesia
phosphorica.
Piel, epidermis, células
epiteliales: Kalium sulphuricum.
Mucosas: Natrum sulphuricum.
Serosas: Calcarea sulphurica.
Cartílago y tejido
conectivo: Silicea.
Huesos: Calcarea phosphorica.
Sangre: Natrum muriaticum.
Órganos hematopoyéticos:
Ferrum phosphoricum.
Veamos como ejemplo, Kalium
phosphoricum.
Localización. Se
encuentra en todos los líquidos fisiológicos y tejidos humanos,
especialmente cerebro, nervios, músculos, células sanguíneas y
líquido extracelular.
Actividad fisiológica.
Influye en los procesos de oxidación en la sangre, así como en la
saponificación de las grasas y en el intercambio de gases. Acción
antiséptica sobre los tejidos. Indispensable para la formación de
los tejidos.
Manifestaciones funcionales.
Dolores paralizantes. Trastornos nutricionales. Postración nerviosa
y muscular. Falta de energía, irritabilidad, ansiedad, hipocondría,
fotofobia. Una alteración en los movimientos moleculares de esta sal
produce:
-
En el cerebro: temor, tristeza,
susto, nostalgia, recelo, agorafobia, pérdida de memoria, etc.
-
En los nervios vasomotores: pulso
débil y frecuente primero, después lentitud del mismo.
-
En los nervios motores: debilidad
muscular y nerviosa que puede llegar a la parálisis.
-
En las fibras tróficas del
simpático: disminución de la nutrición que puede llegar hasta su
supresión absoluta en una zona limitada de un tejido, provocando
su reblandecimiento y necrosis.
Indicaciones terapéuticas.
Eretismo cardíaco, cansancio, insomnio, depresión nerviosa,
jaquecas, ciática, estrés por preocupaciones, fiebres altas,
dispepsia, diarreas, leucorrea excoriante, hemorragias sépticas,
atrofia muscular progresiva.