Hidroterapia
Consiste en la utilización del agua
para al tratamiento de las enfermedades. La creencia en la fuerza
curativa del agua existe desde la antigüedad, siendo utilizada en la
antigua Roma, Grecia, China y Japón.
Su acción terapéutica se debe a sus
efectos térmicos y/o mecánicos. La hidroterapia utiliza la reacción
corporal a los estímulos fríos y calientes, la aplicación prolongada
de calor y la presión ejercida por el agua. Las sensaciones
producidas por el agua en la piel tienen un efecto en el resto del organismo: estimula
el sistema inmunitario, influye en la producción de hormonas del
estrés calmando el sistema nervioso, estimula la digestión y la
circulación, alivia el dolor.
En general, el agua caliente calma el
cuerpo, relajando la activad de los órganos internos, mientras que
el agua fría estimula y aumenta la actividad interna. Si sientes
tensión muscular y ansiedad, un baño caliente te ayudará, mientras
que si te sientes cansado, una ducha o baño templado seguido de una
corta ducha fría te ayudará a estimular tu cuerpo y mente.
Al sumergirte en el agua, tu cuerpo
se ve liberado en gran parte de la gravedad, masajeado por el
movimiento de agua, que estimula los receptores táctiles de la
piel.
Uno de los mayores
beneficios de la hidroterapia se obtiene en el tratamiento de la
artritis, reduciendo el dolor y aumentando la funcionalidad.
Técnicas
-
Duchas. Pueden ser de diversos tipos,
como ducha de pies, de muslos, de tronco, de brazos, de cuellos,
etc.
-
Saunas. El calor se utiliza para
eliminar toxinas a a través de la piel, estimula el flujo sanguíneo,
promueve la secreción hormonal y la secreción del sistema
respiratorio, regula el sistema vegetativo y relaja. Contraindicado
en personas con artritis reumatoide aguda, infección aguda,
tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, inflamación de
órganos internos o vasos sanguíneos, problemas circulatorios o
cáncer agudo.
-
Baños de inmersión toral o parcial.
Por ejemplo, baños fríos de pies (varices, dolor de cabeza,
hipotensión arterial, problemas circulatorios, etc). Baños calientes
de pies, baños de brazos, baños pélvicos, etc.
-
Vendajes. Consiste en envolver la
zona a tratar con una tela de lino mojada con agua fría (caliente en
problemas respiratorios) y acostarse con ella durante una hora (al cabo de 15 minutos el vendaje debe notarse cálido). Se utiliza
sobre todo en
inflamaciones: dolor de garganta, bronquitis, gastritis,
hemorroides, prostatitis, etc.
-
Baños herbales. Baños con plantas
medicinales
Contraindicaciones
-Si tienes diabetes, evita las
aplicaciones en tobillos, piernas, así como tratamientos de
calor que impliquen todo el cuerpo.
-Síndrome de Raynaud: evita las
aplicaciones frías.
-No se recomienda baños calientes ni
saunas largas para personas con diabetes, esclerosis múltiple,
mujeres embarazadas y personas hipertensas o hipotensas.
-No tomes baños fríos de pies si eres
propenso a irritación rectal o de vejiga, o si padeces de
ciática, inflamación pélvica o reumatismo en dedos o tobillos.
-Niños y ancianos deben evitar baños
calientes largos y saunas.
-Si estás embarazada o tienes una
enfermedad cardiaca consulta a un médico antes de ir a una sauna.