Gemoterapia
Consiste en la curación
mediante el usos de cristales y gemas. Uno de los cristales más
utilizados es el cuarzo transparente. Tarda más de diez mil millones
de años en formarse y más de un tercio del planeta está compuesto
por este mineral. Su capacidad de vibrar y resonar hace que sea
esencial en los instrumentos de comunicación, guías de sistemas y
ordenadores.
La clave del cristal de
cuarzo transparente como instrumento sanador reside en lo que la
ciencia llama su efecto piezoeléctrico. Este efecto también está
presente en las gemas de color, aunque en menor grado. El cristal
vibra en armonía con la energía magnética del núcleo terrestre.
Comparte el magnetismo de la polaridad planetaria y la radiación
energética solar. Absorbe, almacena, transforma y transmite esa
energía.
La energía del cristal
de cuarzo penetra con su resonancia en los espacios entre los átomos
para transmitir cambios en las células.
Puede utilizarse para la
sanación física, el desarrollo psíquico, estimular el conocimiento y
el intelecto, inducir sueños y visiones, modifiar el estado de
ánimo. El cristal de cuarzo alivia el dolor, estimula la curación y
la regeneración natural, equilibra el aura, transmite colores (cromoterapia)
y fomenta la meditación.
Elección del cristal
Cada persona ha de
elegir el cristal por el que se sienta atraída, sosteniéndolo en sus
manos, sintiéndolo y decantándose por aquél que le transmita una
sensación de frescor, viveza y actividad. Después es necesario
limpiarlo y purificarlo de las energías de otras personas. Para ello
se introduce en sal marina o sal de mesa durante una noche. El
siguiente paso es vincularlo con su propietario; es decir, el
cristal ha de resonar con la energía de esta persona. Para ello
tendrás que llevar el crista encima durante el día, en el bolsillo
izquierdo o en una bolsita colgada del cuellos, sostenerlo y
percibirlo a menudo y dormir con el cristal bajo la almohada o en tu
mano izquierda. Durante el proceso de vinculación te sientes cada
vez mejor, duermes mejor y estás más relajado. Nadie excepto tú debe
tocar ese cristas durante este proceso (ni un tiempo después). La
vinculación requiere aproximadamente un mes.

La curación
La curación con
cristales guarda relación con la
cromoterapia.
Sostienes el cristal en tu mano izquierda e imaginas que una luz del
color deseado lo atraviesa y llega después a ti o zona de tu cuerpo
que deseas sanar (o de la persona que estés sanando). Visualiza cómo
el color penetra en tu cuerpo por el lado izquierdo y recorre la
zona afectada.
Los cristales que se
sostienen en la mano izquierda se usan para recibir energía y los
que se sostienen en la derecha para enviarla, de modo que para sanar
a otra persona se sostiene en la mano derecha.
Después de cada curación
deberá purificarse, pero con métodos más suaves, como su exposición
al sol directo durante unas 4 horas.
Cuando se utilizan gemas de colores
el proceso es similar, con la excepción de que cada gema se utiliza
para el tratamiento de afecciones diferentes. Su uso se basa en los
colores y los chakras. Así, una piedra que trata los dolores de
cabeza puede no ser eficaz contra los problemas digestivos. Una vez
seleccionada la piedra adecuada, debe llevarse encima o dormir
sosteniéndola en la mano izquierda.