Medicina /
Terapias alternativas
Las flores de Bach
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Se trata de un método
terapéutico que utiliza las flores de plantas con
propiedades curativas para restablecer la salud física y
mental.
El doctor Edward Bach
Este método fue desarrollado
por el doctor Edward Bach, nacido en 1886 en Inglaterra. A
los 20 años comenzó sus estudios de medicina. Tras un tiempo
ejerciendo la medicina mediante los métodos tradicionales
comenzó a a sentirse cada vez más insatisfecho y decidió
comenzar a investigar, interesándose en la enfermedad
crónica.
Sus investigaciones lo
llevaron a relacionar la enfermedad crónica con la toxemia
intestinal, de modo que decidió preparar una vacuna
basándose en dichos gérmenes. Su éxito en este empeño le
animó a continuar sus investigaciones sobre la toxemia
intestinal y en 1920 publica sus resultados en las actas de
la Real Sociedad de Medicina. Tras aceptar un puesto como
bacteriólogo en el Hospital Homeopático de Londres, entra en
contacto con la medicina homeopática. Integrando las ideas
de Hahnemann con las propias, decide preparar sus vacunas
mediante la técnica homeopática, creando así una vacuna oral
(nosode). De este modo preparó siete vacunas, sobre la base
de siete tipos de bacterias que Bach aisló en el intestino
de enfermos crónicos. Sus siete nosodes tuvieron una amplia
aceptación tanto dentro de la medicina homeopática como
entre la medicina tradicional (o alopática).
Conforme utilizaba los
nosodes se dio cuenta de que a cada uno de ellos le
correspondía un tipo diferente de personalidad humana y
comenzó a indicarlos según las características
temperamentales de sus pacientes. Sin embargo, los nosodes
no curaban todas las enfermedades, sino sólo cierto tipo.
Además, se sentía insatisfecho con el tipo de remedios que
usaba, la bacteria intestinal, pues pensaba que deberían
utilizarse medios más puros. Así fue como comenzó a
interesarse por las plantas y encontró algunas que tenían
efectos similares a los grupos bacterianos.
Gran observador como era de la naturaleza humana, llegó a la
conclusión de que toda la humanidad podía clasificarse
dentro de un número definido de tipos, de modo que los
individuos del mismo tipo, aunque no padeciesen las mismas
enfermedades, sí reaccionarían de la misma forma ante ellas.
