Medicina / Fisiología

Sistema digestivo
Página 4
Intestino delgado
El primer segmento del
intestino delgado recibe el nombre de duodeno y en él libera
el estómago su contenido.
El alimento entra en el duodeno a través del esfínter
pilórico en unas cantidades que el intestino delgado pueda
digerir. Cuando éste se llena, el duodeno indica al estómago
que detenga el vaciamiento.
Al duodeno llegan enzimas del
páncreas y la bilis del hígado. Estos líquidos llegan al
duodeno a través del esfínter de Oddi y contribuyen de forma
importante a los procesos de digestión y absorción. El
peristaltismo también ayuda a la digestión y a la absorción
al revolver los alimentos y mezclarlos con las secreciones
intestinales.
Los primeros centímetros del
revestimiento duodenal son lisos, pero el resto del
revestimiento presenta pliegues, pequeñas proyecciones
llamadas vellosidades, e incluso proyecciones aún más
pequeñas (microvellosidades). Estas vellosidades y
microvellosidades incrementan el área de superficie del
revestimiento del duodeno, permitiendo con ello una mayor
absorción de nutrientes.
El resto del intestino delgado está formado por el yeyuno y
el íleon, localizado a continuación del duodeno. Esta parte
del intestino es la responsable principal de la absorción de
grasas y otros nutrientes. La absorción se incrementa en
gran medida por la vasta superficie hecha de pliegues,
vellosidades y microvellosidades. La pared intestinal está
ricamente abastecida de vasos sanguíneos que conducen los
nutrientes absorbidos hacia el hígado, a través de la vena
porta. La pared intestinal libera moco y agua, que lubrican
y disuelven el contenido intestinal, ayudando a disolver los
fragmentos digeridos. También se liberan pequeñas cantidades
de enzimas que digieren las proteínas, los azúcares y las
grasas.
En toda la superficie del intestino delgado se encuentran
unas hendiduras llamadas criptas de Lieberkühn que segregan
un líquido acuoso. También secreta las siguientes enzimas
digestivas: 1) peptidadas, para dividir los polipéptidos en
aminoácidos, 2) cuatro enzimas para desintegrar los
disacáridos en monosacáridos: sacarasa, maltasa, isomaltasa
y lactasa, y 3) pequeñas cantidades de lipasa intestinal,
para digerir las grasas.
La consistencia del contenido intestinal cambia gradualmente
conforme avanza a través del intestino delgado. En el
duodeno se secreta agua rápidamente para diluir la acidez
del contenido digestivo procedente del estómago. Conforme el
contenido o bolo digestivo avanza hacia la porción inferior
del intestino delgado, se hace más líquido a medida que van
añadiéndose agua, moco, bilis y enzimas pancreáticas.
