Medicina / Fisiología

Sistema digestivo
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A medida que las ondas
constrictoras progresan hacia el antro del estómago suelen
hacerse más intensas. Algunas son muy intensas y empujan con
fuerza el contenido del antro hacia el píloro, que da paso
al duodeno. La abertura del píloro es tan pequeña que sólo
se vacían hacia el duodeno unos pocos milímetros del
contenido del antro. Además, el músculo pilórico se contrae
al aproximarse las ondas persitálticas, impidiendo aún más
el vaciamiento a su través. como consecuencia, la mayor
parte del contenido del antro se desplaza en sentido
retrógrado, hacia el cuerpo del estómago. Esto constituye un
mecanismo importante de mezcla.
Después de que el alimento se ha mezclado con las
secreciones gástricas, la mezcla resultante que pasa al
intestino recibe el nombre de quimo.
Existe otro tipo de contracciones que se producen en el
estómago y reciben el nombre de contracciones de hambre. Se
producen cuando el estómago lleva vacío de 12 a 24 horas y
son contracciones dolorosas, que van acompañadas de
sensación de hambre. Son más intensas en personas jóvenes
sanas.
Existen algunos factores que aceleran el vaciamiento del
estómago en el intestino. En particular, la presencia de
carne en el estómago (así como la distensión estomacal)
producen la liberación de la hormona llamada gastrina, la
cual provoca una secreción de jugo gástrico fuertemente
ácido. La gastrina también estimula las contracciones del
estómago.
Entre los factores que diminuyen el vaciamiento del estómago
se encuentran los siguientes: 1) hay demasiado quimo en el
intestino delgado, 2) el quimo es demasiado ácido, contiene
demasiada proteína o grasa, es hipotónico o hipertónico o es
irritante.
Cuando el pepsinógeno entra en contacto con el ácido
clorhídrico se transforma en pepsina, encargada de la
digestión de las proteínas. La pepsina sólo funciona
correctamente en un medio ácido, de modo que la secreción de
ácido clorhídrico es tan importante para la digestión de las
proteínas como la pepsina.
Otra sustancia secretada por las células de las paredes del
estómago es el factor intrínseco, necesario para la
absorción de vitamina B12. Por tanto, cuando se destruyen
las células del estómago que producen ácido, como suele
ocurrir en las gastritis crónicas, no sólo se produce falta
de ácido clorhídrico, sino también anemia perniciosa, ya que
la vitamina B12 es necesaria para la maduración de los
glóbulos rojos.
