Hipotiroidismo
Consiste en un déficit de
secreción de hormonas tiroideas, producida por una alteración
orgánica o funcional de la glándula tiroides (hipotiroidismo
primario) o por un déficit de estimulación de la TSH, hormona
estimulante del tiroides (hipotiroidismo secundario).
Es una enfermedad
frecuente, con una incidencia muy superior en el sexo femenino,
sobre todo la tiroiditis atrófica autoinmune, cuya prevalencia
aumenta con la edad, de modo que el 10% de mujeres posmenopáusicas
padecen tiroiditis autoinmune.
Suele producirse una
atrofia de la glándula, probablemente vinculada a la fase final de
una tiroiditis (inflamación de la tiroides) autoinmune. El tejido
normal de la glándula está sustituido por tejido fibroso
(cicatrizal). En algunos casos cursa con bocio (hipertrofia con
aumento de tamaño).
Causas
Hipotiroidismo idiopático;
es decir, de origen desconocido. Es la forma más común en el adulto
y representa el estadio final de una tiroiditis autoinmune, que
conduce a la destrucción progresiva de la glándula. En la tiroiditis
autoinmune, los propios anticuerpos del paciente atacan la glándula
tiroides.
Terapia con radioyodo
Defectos del desarrollo de la
glándula tiroides. Son una causa muy frecuente de
hipotiroidismo en los primeros meses o años de vida.
Alteraciones en la biosíntesis
normal de las hormonas tiroideas, debido a la acción de determinadas
sustancias.
Fallo tiroideo por
déficit de la secreción de TSH.
Síntomas
El cuadro clínico suele
comenzar lentamente, de modo que durante mucho tiempo puede
consistir en una expresión atenuada del proceso.
Alteraciones generales.
Estas personas suelen tener frío, incluso en verano, se abrigan más
de lo que corresponde a la época del año y en casos avanzados
pueden tener hipotermia. Son frecuentes la fatiga y la disminución
del apetito. El peso suele mantenerse normal o aumentar por la
retención de agua y sal. La voz es ronca y áspera debido a la
infiltración mucoide de la lengua y la laringe. El tiroides casi
nunca es palpable.
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