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Medicina / Enfermedades


Enfermedad celíaca

Por Ana Muñoz

 

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Sus principales característica son:

 

a) Malabsorción de prácticamente todos los nutrientes.
b) Lesión celular constante de la capa mucosa del yeyuno.
c) Rápida mejora clínica al eliminar el gluten de la dieta.
 
La causa de estas alteraciones es el gluten, una proteína contenida en los cereales como trigo, cebada, centeno y avena, que produce lesiones en la capa mucosa de la pared del intestino, produciéndose inflamación y destrucción de las vellosidades. Las células encargadas de la absorción intestinal pierden su forma cilíndrica y adquieren un aspecto cuboide y sus núcleos se distribuyen de forma anárquica. El borde en cepillo desaparece y disminuye en el interior de la célula la concentración de sustancias que intervienen en el proceso digestivo. Estas alteraciones provocan una disminución de la superficie de absorción.
 
Una característica fundamental de esta enfermedad es la recuperación de la estructura intestinal una vez transcurrido un tiempo durante el cual el paciente se somete a una dieta sin gluten. Las células encargadas de absorber los nutrientes recuperan su forma normal, reaparece el borde en cepillo y aumenta la longitud de las vellosidades.

 

Causas

 

Las causas de la enfermedad celíaca no están del todo clara, pero se han propuesto tres posibles mecanismos: a) fenómenos inmunes, b) deficiencia enzimática, c) factores genéticos.
 
La hipótesis de los factores inmunes se basa en la existencia de una respuesta inmunológica. Se ha observado la existencia de anticuerpos antigluten en suero, heces y secreciones intestinales de estos pacientes, aunque su presencia también se ha detectado en otras enfermedades que cursan con lesión de la mucosa intestinal.
 
Existe también la posibilidad de que se trate de una enfermedad metabólica por algún déficit enzimático en el que el gluten se digiera de manera incompleta, de forma que la acumulación de sustancias tóxicas generadas dañe la mucosa intestinal. Estudios realizados sugieren que el gluten no actúa como tóxico, sino que se requiere una activación de su toxicidad mediante un mecanismo interno. Este mecanismo parece depender de dos genes. Es probable que la asociación de ambos genes determine la transformación de la célula intestinal en un "receptor de gluten" que favorecería la reacción inmunológica defensiva para destruir el gluten, con la consiguiente liberación de sustancias tóxicas e inmunoactivas que destruirían las células intestinales.

 

 

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