Cardiopatía
isquémica
La cardiopatía
isquémica hace referencia a un conjunto de enfermedades
producidas a causa de una isquemia*. Es decir, un aporte
insuficiente de sangre al corazón. El músculo cardiaco (miocarido)
es nutrido por las arterias coronarias, que le aportan la sangre
rica en oxígeno y nutrientes necesarios para su correcto
funcionamiento. La falta de este aporte es lo que produce una
cardiopatía isquémica. La mayoría de las veces suele deberse a una
aterosclerosis de las arterias coronarias. La placa
aterosclerótica que, en principio obstruye parcialmente la
arteria, se rompe, produciéndose una lesión en la pared
arterial, con hemorragia, formación de trombos y organización
fibrótica (tejido cicatricial). Todo esto hace que la estenosis
(obstrucción) parcial llegue a convertirse en una estenosis completa que
impide el flujo sanguíneo a través de la arteria coronaria.
Dependiendo de la velocidad de
aparición y de la gravedad de los estrechamientos arteriales (y,
por tanto, de la isquemia),
pueden producirse cuatro síndromes isquémicos:
Los factores que desencadenan la
rotura de la placa pueden ser los siguientes: un vasoespasmo que
fracture la placa calcificada, una taquicardia que imponga una
sobrecarga, la hipercolesterolemia, y la hemorragia intraplaca.
El infarto de miocardio agudo suele darse más a menudo entre las
9 y las 11 de la mañana, que coincide con un aumento de la
tensión arterial y después de un aumento de la reactividad
plaquetaria.
Angina de pecho
Consiste en crisis de malestar o
dolor torácico (que suele describirse como constrictivo,
opresivo, sofocante o en cuchilladas) causado por una isquemia
miocárdica transitoria que suele durar entre 15 segundos y 15
minutos, que no llega a producir la necrosis (muerte) celular
que caracteriza al infarto. No todos estos episodios
son percibidos por los pacientes, aunque otros ocasionan un dolor
intenso. Existen tres tipos de angina de pecho:
1. Angina estable o típica. Es la
forma más común. Se produce debido a una reducción del flujo
sanguíneo en las arterias coronarias debido a una aterosclerosis
coronaria crónica que obstruye parcialmente las arterias y hace
que el corazón sea vulnerable a una mayor isquemia cuando existe
un aumento de la demanda de oxígeno, como durante la actividad
física, excitación emocional o cualquier otra cosa que aumente
el trabajo cardiaco. Suele aliviarse con el reposo o con
nitroglicerina (un potente vasodilatador) que hace que aumente
al aporte de sangre al dilatar las arterias.
2. Angina variable de
Prinzmetal. Aparece en reposo y es debida a un espasmo
de la arteria coronaria . Suele responder con rapidez a
vasodilatadores.
3. Angina inestable o
progresiva. La isquemia que se produce en la angina
inestable está muy próxima a producir un infarto. Se da un
patrón de dolor que es cada vez más frecuente, propiciado
por un esfuerzo cada vez menor. Casi siempre suele estar
inducida por fisura, ulceración o ruptura de una placa
aterosclerótica, con trombosis parcial y posiblemente formación
de un émbolo* o producción de un espasmo en la arteria o ambos.
Aunque la isquemia suele ser transitoria e incompleta, pueden
producirse microinfartos.
*Glosario
Émbolo: coágulo u otro
cuerpo extraño que obstruye una arteria.
Isquemia: falta absoluta o
déficit de aporte de sangre oxigenada a los tejidos debido a
obstrucción de las arterias.
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