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Medicina / Enfermedades


Bocio simple

 

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Se denomina bocio a todo aumento de tamaño de la glándula tiroides producido por un aumento de producción de TSH (hormona estimulante del tiroides), como consecuencia de un defecto en la secreción de hormonas tiroideas.


La glándula tiroides se encarga de la síntesis y secreción de las hormonas tiroideas (tiroxina y triyodotironina). Para la biosíntesis de estas hormonas es necesaria la existencia de yodo en sangre en cantidad suficiente. Tanto una disminución como un exceso de yodo puede alterar la función de esta glándula.

 

 El funcionamiento de la tiroides está vinculado a la glándula pituitaria, encargada de segregar la hormona TSH, que estimula a la glándula tiroides para producir las hormonas tiroideas.

 

Las hormonas tiroideas activan el metabolismo energético, incrementando el consumo calórico, y regulan el crecimiento y la maduración de los tejidos y el recambio de prácticamente todos los sustratos, vitaminas y hormonas.

 

Fisiopatología del bocio

 

En la mayoría de los casos, el bocio se produce debido a una secreción insuficiente de hormonas tiroideas. Este déficit hormonal produce un aumento de la secreción de TSH por la glándula pituitaria, que ocasiona hipertrofia de las células tiroideas, produciendo un crecimiento de la glándula, de modo que pueda segregar la cantidad suficiente de hormonas. Esto se logra en muchas ocasiones, aunque en algunos casos, este mecanismo compensador no logra que se produzca la cantidad necesaria de hormonas tiroideas.

Si el trastorno es de corta duración, el tamaño de la glándula puede volver a la normalidad de forma espontánea. Sin embargo, si la alteración ha sido duradera o es permanente, la glándula queda definitivamente aumentada de tamaño.

Ciclos sucesivos de crecimiento e involución originan la formación de nódulos que caracterizan al bocio multinodular.