Síndrome de apneas
durante el sueño
La apnea del sueño se
define como el cese intermitente del flujo aéreo en la boca y/o la
nariz durante el sueño, con una duración superior a 10 segundos, que
se acompaña de despertar transitorio. Cuando el flujo aéreo no cesa
completamente pero sí disminuye, recibe el nombre de hipopnea. Suele
darse en pacientes obesos, roncadores, con antecedentes de
hipertensión arterial y cardiopatía coronaria.
Clasificación
Obstructivas. Son las
más frecuentes y se caracterizan por el cese o disminución del flujo
aéreo en la boca y/o nariz a pesar de que se siguen produciendo los
movimientos de los músculos respiratorios, que luchan contra una
obstrucción situada en la región faríngea.
Centrales. El cese o
disminución del flujo aéreo nasobucal se acompaña del cese o
disminución de los músculos respiratorios.
Mixtas. La apnea o
hipopnea es al principio central y luego obstructiva.
Causas
El control de la
ventilación se realiza por dos vías: la voluntaria y la automática.
Esta última es la única que actúa durante el sueño. Desde los
centros respiratorios del cerebro se emiten una serie de estímulos
dirigidos a dos grupos de músculos: a) los ventilatorios,
responsables de la mayor o menor ventilación pulmonar, y b) los que
mantienen abierta la faringe. Ambos grupos musculares deben estar
adecuadamente coordinaos. Durante la inspiración, se produce una
presión que permite la entrada de aire en los pulmones. Esta presión
se transmite a la faringe y tiende a cerrarla. Sin embargo, la
acción de los músculos de la faringe lo impide, manteniéndola
abierta. Cuando existe un defecto en los músculos, en sus vías
nerviosas o en la coordinación, se pueden producir las apneas
obstructivas, puesto que la presión de los músculos respiratorios
colapsaría la faringe al no actuar o reaccionar adecuadamente sus
músculos.
Existen una serie de factores anatómicos que pueden
sobrecargar a los músculos de la faringe, como las amígdalas
gigantes, las malformaciones mandibulares, la hipertrofia lingual y
la obesidad. En ocasiones, estos factores anatómicos son totalmente
responsables de la apnea obstructiva. El alcohol también interviene
en la apnea, pues provoca edema en la faringe y deprime la acción de
los músculos de dicha región.
Página siguiente