Vitaminas y minerales
para combatir la depresión
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Vitamina B5 (ácido pantoténico).
Esta vitamina es un componente de la coenzima A, que es
necesaria para producir las reacciones químicas que transforman
los alimentos en energía. La coenzima A es necesaria para la
síntesis de colesterol, hormonas y el neurotransmisor
acetilcolina. También es necesaria para la síntesis del grupo hem de la hemoglobina. Los síntomas de deficiencia son: fatiga,
estrés crónico y depresión.
Fuentes: pescado (bacalao,
abadejo, merluza), atún en lata, pollo, huevos, leche, yogurt,
brócoli, lentejas, aguacate, boniato, champiñones crudos,
langosta, pan integral.
Vitamina B6 (piridoxina). La
vitamina B6 es esencial para el metabolismo de los ácidos
grasos, el funcionamiento del sistema nervioso y la formación de
los glóbulos rojos. También ayuda a mantener la piel sana. Es
necesaria para la síntesis de serotonina, melatonina y dopamina.
Las mujeres que toman anticonceptivos orales pueden tener
deficiencias de esta vitamina. Ciertos fármacos también pueden
producir carencias de esta vitamina. Las deficiencias producen
alteraciones del sistema inmunitario, problemas en la piel,
confusión mental, irritabilidad y depresión. Pueden producirse
dermatitis, hormigueos en manos y pies, lengua dolorida y roja.
Las personas estresadas suelen necesitar suplementos de esta
vitamina.
Fuentes: Los alimentos más ricos
en esta vitamina son los cereales integrales, plátanos, salmón,
pavo, pollo, patatas cocinadas con piel, zumos de verduras,
avellanas.
Vitamina B 12. La
vitamina B 12 es necesaria para la maduración de los glóbulos
rojos y la síntesis del ADN. También es necesaria para el
funcionamiento normal del sistema nervioso. La deficiencia de
esta vitamina da lugar a un tipo de anemia llamada anemia
perniciosa, que puede ir acompañada de cambios de humor,
paranoia, irritabilidad, confusión, demencia, alucinaciones,
manía, pérdida de apetito, mareo, debilidad, sensación de falta
de aire, palpitaciones, diarrea y sensación de hormigueo en las
extremidades. La vitamina B 12 se almacena en el hígado, donde
suele haber reservas para dos o cinco años. La deficiencia de
esta vitamina puede deberse a la falta del factor intrínseco,
una proteína producida en el estómago. Para que la vitamina B 12 pueda
absorberse en el intestino es necesario que se combine con el
factor intrínseco. La deficiencia de B12 también puede
producirse cuando la acidez del estómago es muy baja, de modo
que la capacidad para extraer la vitamina B12 de las proteínas
de la carne ingerida está disminuida. Estudios realizados* han
mostrado que hasta el 30% de las personas hospitalizadas por
depresión presentan deficiencia de vitamina B12. Las personas
mayores de 60 años tienen más probabilidades de tener carencias
de esta vitamina debido a que el factor intrínseco disminuye con
la edad.
Fuentes: la vitamina B12 está
presente en productos de origen animal, pero no en vegetales, de
modo que los vegetarianos que no consumen ningún producto de
origen animal necesitan suplementos de esta vitamina. Las
principales fuentes son: almejas, mejillones y cangrejo,
seguidas de: salmón, ternera, pollo, pavo, huevos, leche, queso brie.
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*Hutto BR. Folate and cobalamin in psychiatric illness. Compr
Psychiatry. 1997;38(6):305-314.