Hepatitis:
tratamiento natural
Diversas plantas medicinales, así
como la medicina homeopática pueden utilizarse para el
tratamiento de la hepatitis, además de otros remedios que se
describen continuación.
1. Plantas medicinales
Raíz de regaliz
(Glycyrrhiza
glabra). Los estudios de laboratorio
sugieren que puede tener propiedades antivirales. Puede reducir
las complicaciones a largo plazo de la hepatitis C crónica en
aquellos pacientes que no responden al interferón. Produce
mejoría en el tejido hepático dañado por la hepatitis, así como
una mejora en el funcionamiento hepático. Su administración a
largo plazo en pacientes con hepatitis crónica puede prevenir el
cáncer de hígado.
Riesgos. Tomar esta planta
durante mucho tiempo puede producir hipertensión, retención de
agua y orina, hinchazón, depleción de potasio, dolor de cabeza.
Puede agravar la ascitis, una acumulación de fluido en la cavidad
abdominal que puede ser debida a cirrosis. También puede
interactuar con ciertos medicamentos, como diuréticos, digital, corticosteroides y fármacos para las arritmias.
Ginseng. Los estudios se han hecho
principalmente en animales y tejido humano en laboratorio,
concluyendo que puede ayudar a fortalecer los sistemas
glandulares y la capacidad para resistir la enfermedad. Sirve de
ayuda para personas mayores con trastornos hepáticos similares a
la hepatitis.
Riesgos. Entre los posibles
efectos adversos se encuentran el insomnio, dolor de cabeza,
hemorragia nasal, nerviosismo y vómitos. Puede reducir el nivel
de glucosa en sangre y disminuir la capacidad de
coagulación de la sangre.
Cardo mariano (Silybum
marianum). Promueve el crecimiento de
ciertos tipos de células hepáticas, tiene un efecto protector
sobre ellas y reduce la inflamación. Se utiliza a menudo para el
tratamiento de problemas hepáticos.
Riesgos. El cardo mariano se
tolera bien y no suele tener efectos secundarios. Puede tener un
efecto laxante. Efectos menos comunes incluyen náuseas, diarrea
y molestias abdominales.
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