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Medicina y terapias alternativas. Artículos


Melanoma: cáncer de piel

 

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La palabra melanoma hace referencia a un grupo de tumores cancerosos, principalmente de la piel. Estos cánceres están formados por melanocitos. Los melanocitos son las células que producen la melanina, el pigmento que colorea la piel, el pelo, y el iris del ojo.


El melanoma a menudo se extiende y da lugar a tumores cancerosos en otras partes del cuerpo. Debido a que es el tipo de cáncer de piel más peligroso, el diagnóstico temprano es de gran importancia.

 

¿Cuáles son los riesgos de tener melanoma?

 

Puedes tener un riesgo más alto de desarrollar un melanoma en los siguientes casos:

 

  • Existencia de antecedentes familiares de melanoma.

  • Piel y ojos claros.

  • Exposiciones prolongadas al sol (especialmente en una edad joven).

  • Exposición prolongada a productos derivados de alquitrán y arsénico.

  • Haber experimentado unas o más quemaduras por el sol severas en cualquier momento en el pasado, especialmente en la adolescencia.

  • Numerosas manchas de pigmentación, que son defectos de la piel como pecas, lunares, y puntos oscuros o claros similares a las pecas.

 

¿Cuáles son los síntomas?

 

El melanoma se desarrolla generalmente en áreas expuestas de la piel, pero puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, incluyendo debajo de las uñas y en los ojos. El síntoma más común de las primeras fases del melanoma es un cambio en un lunar que puedes haber tenido desde la niñez. Dicho lunar puede presentar las siguientes características:

 

  • Asimetría. Una mitad diferente a la otra mitad.

  • Borde irregular. Puede ser dentado o con un borde poco definido.

  • El color varía de una zona a otra, pudiendo presentar los siguientes colores: marrón, marrón oscuro, negro, blanco, rojo, o azul.

  • Diámetro mayor  de 6 milímetros en general. En ocasiones el melanoma puede desarrollarse en la piel normal, donde no existió ningún lunar o mancha anteriormente.

 

El sistema inmunitario está preparado para detectar y destruir las células cancerosas en cuanto aparecen, de modo que puede inducir una reacción inflamatoria en el melanoma y destruirlo por completo. Pero a veces este mecanismo defensivo falla, apareciendo el cáncer.