Servicios
 
Enlaces


Medicina y terapias alternativas. Artículos


Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

 


Gonorrea

 

Página 2

 

Infecciones genitales femeninas

 

Al ser la uretra femenina más corta que la masculina, la distancia que han de recorrer los gonococos es menor. Por esta razón es más frecuente la uretritis dentro del sexo femenino. La clínica de la uretritis es la misma que la comentada para los varones: disuria, polaquiuria y urgencia miccional. También suele producirse una secreción mucopurulenta amarillenta. Se calcula que alrededor del 50% de las mujeres afectadas no manifiestan ningún síntoma, que podrían propagar la enfermedad inadvertidamente.

Puede producirse también inflamación de las glándulas de Bartholino, situadas por debajo de la entrada a la vagina, y cuya función es la de emitir durante el acto sexual una sustancia lubricante; pueden obstruirse los conductos por los que desemboca esta secreción, con lo que se produce una retención de esta sustancia. La glándula inflamada y con pus incrementa su tamaño y produce un dolor muy intenso. También puede producirse infección vaginal (vaginitis), cervicitis (afección del cervix o cuello uterino), endometritis (inflamación del endometrio), salpingitis (inflamación de las trompas de Falopio), pelviperitonitis si los gérmenes llegan a la cavidad peritoneal a través de las trompas de Falopio.
 
La proctitis gonocócica o inflamación del recto suele deberse al sexo anal y origina tenesmo, expulsión de sangre, moco, pus y heces.

La faringitis, a causa del sexo oral, suele desaparecer espontáneamente a las cuatro semanas de instaurado el tratamiento.

La diseminación vía sanguínea del gonococo (bacteriemia o sepsis) se da en el 1-3 % de los casos, principalmente en mujeres. Cursa con con fiebre variable, dolores que pasan de una articulación a otra, o bien una artritis aguda que afecta a alguna gran articulación, acompañada de un intenso dolor. También inflamación de los tendones y de la membrana sinovial de algunas articulaciones. Se advierten lesiones cutáneas o dermatológicas: petequias (manchas violáceas a modo de pequeños hematomas), pápulas (lesiones sobreelevadas), pústulas (lo mismo que en el caso anterior pero con contenido purulento), y otras.

La Neisseria Gonorrhoeae, tras pasar a la sangre se asienta en diversos lugares, entre los que destaca el corazón, que puede verse afectado. Se produce una lesión del endocardio, lo cual hace que se fijen las plaquetas formando un trombo (coágulo para tapar las lesiones). Dichos trombos tienen tendencia a desprenderse y a ser arrastrados por el flujo sanguíneo desde el corazón hasta las arterias pudiendo ocluirlas, produciendo una obstrucción al flujo sanguíneo que ocasione infarto.

Por otra parte, la toxina puede romper las células del hígado, originando una hepatitis gonorreica.

 

Diagnóstico de la gonorrea

 

El diagnóstico se hace tomando muestras y enviándolas al laboratorio para su análisis .

A través de la analítica de sangre puede comprobarse la elevación del número de glóbulos blancos que es un índice de infección.

 

Tratamiento

 

Para el tratamiento se emplean diversos antibióticos.

Se ha intentado sintetizar vacunas, pero resultan no ser protectoras, y su efecto no es lo suficientemente duradero.