Enfermedades de
transmisión sexual (ETS)
Clamidiosis
Herpes genital
Verrugas genitales
Gonorrea
SIDA
Virus
del Papiloma Humano (VPH)
Enfermedad inflamatoria pélvica
Sífilis
Tricomoniasis
Gonorrea
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La gonorrea consiste en una infección de las mucosas
genital y uretral, causada por el gonococo Neisseria Gonorrhoeae,
y que se adquiere habitualmente por contacto sexual. En función
de las prácticas sexuales, pueden infectarse también la faringe,
la conjuntiva y el recto.
Desde la década de los sesenta, este gonococo incrementó su
resistencia a los antibióticos que solían utilizarse.
Los recién nacidos pueden
adquirir la infección a través de la conjuntiva del ojo durante
su paso por el canal del parto cuando la madre está infectada.
Tras la curación de esta enfermedad, y al contrario de lo que
sucede en otras enfermedades, no se produce una inmunidad
manifiesta, de modo que puede haber sucesivas reinfecciones.
Debido a su forma de transmisión, es una patología más frecuente
entre grupos con gran actividad sexual que no suelen tomar
precauciones habitualmente.
Patogenia y fisiopatología
Los factores que intervienen en la entrada y la propagación del
microorganismo son: el estado de las defensas del sujeto,
especialmente los niveles de anticuerpos del tipo de la
IgG e IgA ; y el estado del "Sistema del Complemento", conjunto
de proteínas que conforman la "unidad de ataque de membrana".
Esta unidad, tiene gran importancia en la activación de la
respuesta inflamatoria. Por tanto, si existe algún defecto
congénito o adquirido en el "Sistema de Complemento", la
respuesta a la invasión por el gonococo no se producirá y el
microorganismo tendrá las puertas abiertas para su diseminación
hacia el resto del organismo.
Todo esto supondría una inmunosupresión, como es el caso del SIDA,
enfermedad en la que disminuyen los linfocitos hasta límites que
hacen posible cualquier infección.
Otras causas de inmunosupresión serían: el cáncer o el uso de
fármacos inmunosupresores en determinadas patologías.
Clínica de la gonorrea
- Infecciones genitales masculinas
Se produce una uretritis gonorreica, con dolor o molestia al
orinar (disuria), emisión muy frecuente de orina en pequeñas
cantidades (polaquiuria), tenesmo o sensación de que no se ha
terminado de vaciar la vejiga una vez finalizada la micción, y
gran deseo de orinar.
Al principio existe una emisión de secreción uretral mucosa que
posteriormente pasa a ser purulenta, de un pus amarillento y
abundante. El gonococo puede pasar a estructuras adyacentes, con
lo que ocasionaría el siguiente cuadro clínico: prostatitis que,
al determinar un aumento del volumen de la próstata, presiona
sobre la vejiga y uretra, obstaculizando así el flujo urinario
normal y produciendo retención urinaria.
Asimismo, pueden
infectarse e inflamarse diferentes partes: las vesículas
seminales, el epidídimo, el testículo. Todo esto puede causar
esterilidad si no se instaura un tratamiento precoz. Existe un
10% de hombres en los que el gonococo queda en la uretra sin
manifestarse clínicamente, por lo que estas personas constituyen
una fuente continua de diseminación y transmisión de esta
enfermedad al proseguir con normalidad sus relaciones sexuales.
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