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alternativas. Artículos
El síndrome de fatiga crónica
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Diagnóstico
En general, para recibir un
diagnóstico de síndrome de fatiga crónica, un paciente debe
satisfacer dos criterios:
1. Tener fatiga crónica severa durante seis meses o más.
2. Presentar cuatro o más de los síntomas siguientes:
Problemas importantes de
memoria a corto plazo o de concentración.
Dolor de garganta.
Ganglios linfáticos sensibles al tacto o presión.
Dolores musculares.
Dolor en múltiples articulaciones sin inflamación o
enrojecimiento.
Dolores de cabeza de un nuevo tipo, patrón o severidad.
Sueño no reparador.
Malestar después del ejercicio que dura más de 24 horas.
Los síntomas deben haber
persistido o haberse repetido durante seis meses
consecutivos o más y no deben deben ser anteriores a la
fatiga.
Tener un síndrome de fatiga crónica implica mucho más que
estar cansado. Con las vidas ocupadas y estresantes que
muchas personas llevan, es normal estar cansado de vez en
cuando. Pero, en el síndrome de fatiga crónica, el cansancio
es extremo y abrumador, y no mejora con el descanso en cama.
A menudo empeora con la actividad física o mental.
Esta enfermedad parece empezar repentinamente. Un día notas
que te sientes muy cansado y que no puedes afrontar tus
actividades normales. Tu nivel de energía es más bajo y a
menudo te cansas sin razón aparente. También puedes sentirte
débil y tener dolores musculares, dificultades de
concentración, o insomnio. Después de realizar una actividad
física o hacer deporte, puedes sentirte cansado durante más
de 24 horas. Notas que no puedes hacer durante el día lo que
habrías podido hacer normalmente antes de tener esta
enfermedad. Solamente se diagnostica este síndrome cuando
otras causas posibles de fatiga se han descartado y tiene
una duración de al menos seis meses.
La fatiga extrema puede aparecer y desaparecer, con épocas
en las que tu nivel de energía es normal y que pueden durar
incluso años. Aunque a veces el cansancio extremo no
desaparece, dejándote una sensación estar agotado y exhausto
todo el tiempo. En otras ocasiones el síndrome desaparece
por sí mismo definitivamente.
Existen tratamientos para ayudar a estas personas a hacer
frente al SFC, entre los cuales se incluye la medicación.
