Medicina y terapias
alternativas. Artículos
La dieta de los enfermos reumáticos
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"Vuestros medicamentos han de
ser vuestros alimentos y vuestros alimentos deben ser
medicamentos."
- Paracelso -
Cuando el ser humano enferma, la alimentación es una parte
muy importante del tratamiento.
En los procesos digestivos participan una gran cantidad de
enzimas. Se conocen unas 18.000, aunque se estima que pueden
existir alrededor de 40.000 enzimas. En esencia, la
digestión está dirigida por procesos enzimáticos.
Solamente en los alimentos crudos, como ensaladas, fruta o
productos integrales, pueden encontrarse enzimas intactos
biológicamente activos (o fermentos). Incluso un
calentamiento por encima de 41 grados centígrados inicia la
destrucción de importantes enzimas.
Los aditivos alimenticios también bloquean e inactivan los
sistemas enzimáticos fundamentales para la vida.
Como consecuencia de la falta de enzimas, las funciones
digestivas del estómago, la bilis y el páncreas no pueden
realizarse correctamente. Quedan restos de alimentos sin
digerir en las porciones inferiores del intestino delgado y
en el intestino grueso. Así se desarrollan colonizaciones
bacterianas perjudiciales y se desarrollan fenómenos de
putrefacción y fermentación, lo cual supone un campo de
cultivo para bacterias intestinales patógenas.
Las enzimas contenidas en los alimentos crudos facilitan la
unión del oxígeno que se ingiere con el alimento, creando un
ambiente libre de oxígeno que es la condición necesaria para
la presencia de una flora intestinal adecuada.
Si no se produce este proceso bioquímico, el oxígeno no
unido promueve el crecimiento de bacterias intestinales y la
destrucción de vitaminas. De esta forma, puede crearse una
alteración digestiva que comienza con una irritación crónica
de la mucosa intestinal y da lugar a un aumento del
peristaltismo del intestino delgado, con una velocidad de
paso del bolo alimenticio demasiado rápida. Ante eso, el
intestino grueso reacciona intentando compensar esta
alteración mediante una reducción de la velocidad de paso
del alimento. Así se genera un estreñimiento.
La persona que padece de estreñimiento es portadora de un
foco patógeno que genera gases y toxinas constantemente,
contaminando el organismo y favoreciendo el desarrollo de
enfermedades crónicas.
En los pacientes reumáticos se añade el hecho de que el
metabolismo está realizando una gran esfuerzo en la
eliminación de toxinas. A ello se añade el hecho de la
función intestinal alterada.
