Medicina y terapias alternativas. Artículos
Los principales signos de diabetes
Tanto en la diabetes tipo I
como en la II, hay demasiada glucosa en tu sangre y
demasiado poca en las células de tu cuerpo. En la diabetes
tipo I, los elevados niveles de glucosa en sangre se deben a
que las células productoras de insulina se han destruido. En
la diabetes tipo II se debe a que las células del cuerpo se
han vuelto resistentes a la insulina. En ambos casos, los
signos y síntomas que pueden producirse son los siguientes:
Debilidad y fatiga. La glucosa procedente del alimento entra
en la sangre y desde ahí debe ser conducida al interior de
las células con la ayuda de la insulina. Si la insulina no
está presente o si las células no reaccionan ante ella
(resistencia a la insulina), entonces la glucosa permanece
en la sangre y tus células se quedan sin energía, haciendo
que te sientas débil.
Aumento de la frecuencia de orina. Cuando hay demasiado
glucosa en la sangre, se orina con más frecuencia. Es un
mecanismo para expulsar el exceso de glucosa de la sangre.
Esto hace que tengas necesidad de orinar con mucha
frecuencia.
Sed intensa. La necesidad de beber más de lo normal es otro
signo de diabetes, sobre todo si va acompañada de orina
frecuente. La sed es debida a que tu cuerpo necesita agua
para diluir el exceso de glucosa.
Pérdida de peso. Este síntoma es más acusado en la diabetes
tipo I. Debido a que las células no están obteniendo la
cantidad de glucosa que necesitan, el cuerpo busca fuentes
de energía, utilizando la grasa almacenada en el cuerpo para
producir energía. En la diabetes tipo II sucede de forma
gradual, por lo que la pérdida de peso no es significativa.
Hormigueo y entumecimiento en las manos, pies y pernas. Este
síntoma recibe el nombre de neuropatía. Ocurre de manera
gradual, conforme los altos niveles de glucosa en la sangre
dañan el sistema nervioso, sobre todo en las extremidades.
La neuropatía puede mejorar cuando se controlan
adecuadamente los niveles de glucosa.
Otros síntomas: piel seca, visión borrosa, infecciones
frecuentes, heridas que tardan en curar.