Consejos para una
alimentación sana
Llevar una alimentación sana es
indispensable para gozar de buena salud y reducir el riesgo de
desarrollar determinadas enfermedades, como el cáncer o la
diabetes.
1. Come abundantes carbohidratos
complejos.
Alimentos como pan, cereales,
patatas, arroz, frutas y verduras deberían suponer la base
principal de nuestra alimentación. Muchas personas piensan que
estos alimentos engordan. No obstante, los alimentos que
más engorda son aquellos ricos en grasas. El problema consiste
en que, en muchas ocasiones, los hidratos de carbono se toman con gran
cantidad de grasa (por ejemplo, cuando las patatas se comen
fritas, en vez de cocidas).
Los carbohidratos con frecuencia
son ricos en fibra, que proporciona una sensación de saciedad
que ayuda a controlar el apetito.
Para aumentar el consumo de este
tipo de alimentos:
-
Incluye en la mayoría de tus
comidas arroz, pasta, patatas cocidas o pan.
-
Para un mayor contenido en fibra,
toma pan integral.
-
Si tomas cereales para el
desayuno, procura que sean de alto contenido en fibra o cereales
integrales (sin azúcar añadida).
2. Come abundantes frutas y
verduras.
Se recomienda que comamos al
menos 5 porciones de diversas frutas y verduras al día. Los
beneficios que aportan son los siguientes:
-
Reducen las probabilidad de tener
problemas de corazón o cáncer de intestino.
-
Son alimentos ricos en fibra, que
ayudan a mantener sanos los intestinos, disminuyendo el riesgo
de estreñimiento y diverticulosis.
-
Son ricos en vitaminas y
minerales, sustancias indispensables para una buena salud.
-
Son bajos en grasas y calorías.
Una porción de fruta o verdura es
equivalente a:
-
Una fruta grande, como una
manzana o pera.
-
Dos frutas más pequeñas, como
kiwis, ciruelas, etc.
-
Una taza de frutas pequeñas,
cerezas, moras, etc.
-
Dos cucharones de macedonia de
frutas.
-
Un cucharón de fruta desecada.
-
Una porción normal de cualquier
verdura (unos dos cucharones)
-
Un bol de ensalada.
Página siguiente