Causas de la ictericia

1. Existe demasiada bilirrubina en sangre para poder ser eliminada. Esto puede producirse, por ejemplo, en casos de anemia hemolítica, en la que los glóbulos rojos se destruyen con rapidez, liberándose grandes cantidades de bilirrubina.

2. Defecto en el hígado que impide que la bilirrubina sea eliminada de la sangre y transformada en bilirrubina conjugada para eliminarla del organismo.

3. Una obstrucción de los conductos biliares que hace que disminuya el flujo de bilirrubina a través de ellos desde el hígado hasta los intestinos. Esta obstrucción puede ser debida a cáncer, cálculos biliares o inflamación de los conductos biliares.

La disminución de la conjugación, secreción o flujo de la bilirrubina por los conductos biliares recibe el nombre de colestasis. No obstante, la colestasis no siempre da lugar a ictericia.

¿Qué problemas causa la ictericia?

La piel y la esclerótica de los ojos presentan un color amarillento debido a que la bilirrubina se deposita en ellos. La heces pueden adquirir un color claro debido a la ausencia de bilirrubina que normalmente da a las heces su color normal. La orina puede volverse oscura. Esto sucede cuando la bilirrubina que se acumula en la sangre comienza a ser eliminada mediante la orina.

Otro síntoma que suele estar asociado con la ictericia es el prurito (picor). Este picor puede ser tan severo a veces que hace que los pacientes se rasquen con intensidad o tengan problemas para dormir.

No obstante, los principales problemas proceden de la enfermedad que está provocando la ictericia. Si la causa de la ictericia es una afectación del hígado, el paciente puede tener síntomas típicos de enfermedad hepática o cirrosis, como fatiga, inflamación de los tobillos, debilidad muscular, ascitis (acumulación de fluido en la cavidad abdominal), confusión mental o coma.

Si la ictericia se debe a una obstrucción de los conductos biliares, la bilis no llega a los intestinos. La bilis es necesaria para la digestión de las grasas y la liberación de vitaminas procedentes de ellas, de modo que puedan ser absorbidas por el cuerpo. Por tanto, la obstrucción de los conductos biliares puede dar lugar a deficiencias en ciertas vitaminas, como la vitamina K. Este déficit de vitamina K impide que se formen ciertas proteínas que son necesarias para la correcta coagulación de la sangre, de modo que pueden producirse hemorragias.

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