ENLACES

Causas

Las causas principales de la hipotensión son las enfermedades que reducen el volumen sanguíneo (o la cantidad de sangre que bombea el corazón) y los fármacos.

1. Hipotensión debida a una reducción del volumen sanguíneo

Deshidratación. Puede producirse en personas con diarrea que pierden gran cantidad de agua en sus deposiciones, sobre todo cuando está asociada con vómitos. La deshidratación también puede producirse debido al vómito repetido. Otras causas de deshidratación son el ejercicio, la sudoración, la fiebre y el golpe de calor. Las personas con una deshidratación moderada pueden sentir sólo sed y boca seca. Una deshidratación entre moderada y severa puede producir hipotensión ortoestática. La deshidratación severa puede producir shock, fallo renal, confusión, acidosis, coma e incluso la muerte.

Hemorragia moderada o severa. La pérdida de sangre ocasionada por la hemorragia puede dar lugar a hipotensión. Si la pérdida de sangre es muy severa, puede producir un shock rápidamente.

Inflamación severa de los órganos internos. Por ejemplo, en la pancreatitis aguda. El líquido que pasa de la sangre al páncreas inflamado y la cavidad abdominal hace que disminuya el volumen sanguíneo.

2. Hipotensión debida a enfermedad cardiaca

- Músculo cardiaco debilitado. Esto puede hacer que falle el corazón, de modo que se reduce la cantidad de sangre que es capaz de bombear.
Esta debilidad del miocardio puede producirse debido a un infarto de miocardio extenso o a varios infartos pequeños, que hacen que la zona infartada deje de funcionar. Otras causas son las siguientes: ciertos medicamentos tóxicos para el corazón, infecciones del miocardio (músculo cardiaco) y enfermedades de las válvulas cardiacas.

- Pericarditis. Es una inflamación del pericardio (la membrana que rodea al corazón). La pericarditis puede causar una acumulación de líquido en el pericardio y alrededor del corazón, impidiendo que el corazón bombee la sangre adecuadamente.

- Embolia pulmonar. Se produce cuando un trombo formado en una vena viaja hasta el corazón y los pulmones, bloqueando el flujo de sangre desde los pulmones hacia el ventrículo izquierdo, de manera que se reduce la cantidad de sangre que puede bombear el corazón.

- Bradicardia. Consiste en un enlentecimiento del ritmo cardiaco. El corazón en reposo late a un ritmo de entre 60 y 100 latidos por minuto. Cuando el ritmo disminuye por debajo de 60 se produce una bradicardia que puede producir hipotensión, mareo y desvanecimiento.

- Aceleración del ritmo cardiaco. Un ritmo cardíaco muy elevado también puede dar lugar a hipotensión. Por ejemplo, cuando se produce una fibrilación atrial, que se caracteriza por una descarga eléctrica rápida e irregular que parte desde el músculo cardiaco, en vez de partir del nodo SA, y hace que los ventrículos se contraigan con gran rapidez y, generalmente, de forma irregular. Al contraerse con tanta rapidez, no tienen tiempo de llenarse, de modo que la cantidad de sangre que bombean es escasa.

3. Medicamentos que pueden producir hipotensión

  • Medicamentos como betabloqueadores, bloqueadores de los canales de calcio o lanoxin.
  • Medicamentos usados para tratar la hipertensión.
  • Diuréticos, debido a que pueden disminuir el volumen sanguíneo.
  • Alcohol y narcóticos.

4. Otros trastornos que pueden producir hipotensión

Reacción vasovagal. Es una respuesta común mediante la cual una persona sana puede desarrollar hipotensión temporal, con enlentecimiento del ritmo cardíaco y, a veces desvanecimiento. Se produce debido a emociones intensas de miedo o pánico. El sistema nervioso autónomo induce la liberación de hormonas que enlentecen el ritmo cardiaco y dilatan los vasos sanguíneos.

Insuficiencia adrenal. Puede deberse, por ejemplo, a la enfermedad de Adison. En esta enfermedad se produce la destrucción de las glándulas adrenales, las cuales no pueden producir suficientes hormonas adrenales (sobre todo cortisol). El cortisol tiene diversas funciones, entre ellas se encuentra el mantenimiento de la presión sanguínea y la función cardiaca. La enfermedad de Adison se caracteriza por pérdida de peso, debilidad muscular, fatiga, hipotensión y, a veces, oscurecimiento de la piel.

Septicemia. Consiste en una infección severa en cual las bacterias u otros organismos infecciosos entran en la sangre. La infección suele originarse en los pulmones (por ejemplo, una neumonía), la vejiga o en el abdomen debido a diverticulitis o cálculos biliares. Las bacterias entran en la sangre y allí liberan toxinas produciendo una hipotensión severa (shock séptico), a menudo con daños a varios órganos.

Este sitio usa cookies. Seguir navegando implica que las aceptas. 

ENLACES

Plantas y suplementos