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Consulta: Desde hace 7 meses aproximadamente sufro de ansiedad.
Mi problema empezó siendo simplemente mareos, dolores de cabeza y depresión
moderada (suficiente como para no apetecerme salir a la calle, tener relaciones
sexuales, has que desembocó en un hastío al trabajo de la noche a la mañana).
Tras comenzar el tratamiento con hipérico durante 6 meses evolucioné
favorablemente, tanto que creí que era la hora de dejarlo. Mi problema ahora es
que mis mareos y dolores de cabeza han desaparecido pero han surgido otros
peores que son palpitaciones, temblores en extremidades y cara junto con otros
típicos de menos importancia que suelen aparecer generalmente en actos sociales,
pero con la gente con la que trabajo normalmente sin ningún problema. Creo que
el único problema que los genera es el miedo a que aparezcan en situaciones
inesperadas, con lo cual cuando tengo algún evento social suelen aparecer, lo
que me genera un estado totalmente deprimido hasta que consigo recuperarme un
poco y vuelve otro. Y así continuamente, es agotador. Quiero decir que mi
problema no tiene que ver con problemas de mi vida diaria sino con un miedo
enfermizo a que esto ocurra en el trabajo, que se den cuenta mis compañeros,
etc.
Respuesta: Si hay algo bueno en todo esto es que
eres bastante consciente de cuál está siendo el verdadero problema: es tu miedo
a que aparezcan esos síntomas y los demás los noten y piensen mal de ti o te
rechacen, te consideren inmadura, etc. Es decir, es lo que llamamos síntomas
secundarios: te pones ansiosa por estar ansiosa o te deprimes por el hecho de
verte a ti misma deprimida o ansiosa, etc. lo que sucede es que si en un momento
dado, te pones un poco nerviosa y tu corazón empieza a latir con fuerza,
inmediatamente haces una interpretación de ese síntoma y piensas algo
como: "Ya estoy nerviosa, esto es horrible, seguro que me pongo cada vez más
nerviosa y lo van a notar y van a pensar que soy una inmadura o una idiota, no
puedo soportar esto". Al pensar eso te pones cada vez más ansiosa y así es como
tú misma estás agravando tus síntomas. Por tanto, para cortar este círculo, has
de modificar esos pensamientos y utilizar un pensamiento más realista como: "Me
he puesto nerviosa, bueno, no lo voy a considerar algo terrible, sino sólo una
molestia, voy a concentrarme en lo que estoy haciendo y no en mis síntomas y a
aceptar mi nerviosismo, es decir, si estoy nerviosa, pues lo estoy, esperaré a
que pase, todo el mundo se pone nervioso alguna vez. Los demás no necesariamente
van a notarlo, ya que una puede estar muy nerviosa sin que se note, pero si lo
notan, pues qué se le va a hacer, no tendré mas remedio que aceptarlo..." Por
tanto, el "truco" está en detectar lo que piensas en esos momentos y modificar
tu pensamiento tu pensamiento para modificar tus emociones (en este caso la
ansiedad), habla contigo misma tal y como hablarías con otra persona a la que
intentases calmar.
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