Cómo
superar una ruptura
Superar una ruptura no es fácil, y requiere su
tiempo, pero hay algunas cosas que puedes hacer para superarlo más rápidamente:
1. Controla tus pensamientos.
Ahora tiendes a pensar en esa persona con frecuencia, posiblemente dedicas bastante tiempo al día a
recordarla, fantasear con su vuelta, etc. Empieza a reducir todo lo que puedas
el tiempo que pasas pensando en ella. No vas a poder evitar que surja su
recuerdo en tu mente, pero sí puedes cortar esos pensamientos cuando aparezcan,
diciéndote a ti mismo/a: "Basta, no pienses en él/ella, piensa o haz otra cosa" y
centras tu mente en algo distinto. Hazlo todas las veces que haga falta, cada
que que te veas a ti mismo/a pensando en tu ex pareja.
2. Busca ayuda y apoyo de tus amigos. Si te
sientes deprimido/a y con pocas ganas de salir, pídeles que te empujen, que te
saquen a la calle. Diles claramente que necesitas su ayuda para salir de esto.
3. Mantente ocupado/a con diversas aficiones,
trabajo, estudios, deporte, etc.
4. Piensa (y repítete varias veces)
que puedes soportar esto, que es una etapa, que debes darte tiempo para curar
esa herida, que te irás sintiendo mejor conforme pase el tiempo y que eres
perfectamente capaz de superarlo. Recuerda que toda ruptura conlleva un tiempo
de dolor que no tenemos más remedio que aceptar hasta que se desvanezca.
Repítete a ti mismo/a: "ahora me ha tocado pasar esta mala racha y sentirme mal
una temporada, pero puedo soportarlo hasta que pase"
5. No olvides que tu vida está compuesta de
muchas cosas y personas, que la vida de una persona es mucho más que una
relación de pareja, y que todas esas cosas juntas dan sentido a nuestras vidas.
Tu vida no se queda vacía al estar sin tu ex pareja, porque está llena de muchas otras
cosas (de todo aquello con lo que tú decidas llenarla).
Problemas de pareja: "Mi pareja coquetea demasiado con otras
personas"
Respuesta:
Este tipo de problemas suelen ser difíciles de
resolver porque no dependen sólo de ti o lo que tú puedas hacer sino también de
lo que la otra persona quiera hacer. Pero el comportamiento de los demás no es
algo que esté bajo nuestro control, pues tú puedes desear que una persona deje
de hacer algo, pero si ella no está de acuerdo se negará a cambiar. Por tanto,
para empezar a resolver este tipo de problemas has de centrarte principalmente
en lo que tú puedes hacer, que es algo que está bajo tu control, y no en lo que
ella debería hacer, que es bastante más incontrolable.
Pero primero tienes que tener claro cuál es el
problema (definirlo claramente) y cuáles son tus objetivos. Muchas veces no
encontramos una respuesta a una pregunta porque no estamos haciendo la pregunta
correcta. Con los problemas pasa lo mismo: si no lo defines correctamente, no
podrás encontrar la solución.
Para ello, el paso
más importante es definir el problema partiendo de ti y tus emociones (en vez de definirlo con
referencia a la otra persona), es decir, el problema no es que
ella coquetee demasiado, sino que tú te sientes mal cuando hace
eso. Y tu objetivo, por tanto, no es que ella deje de hacer
eso, sino en que tú no te sientas mal. Por supuesto, la mejor (y más obvia)
manera de dejar de sentirte mal sería que ella dejara de comportarse así, pero
si esa solución no está disponible, puedes pensar en otras. Trata de generar una
lista de soluciones lo mas amplia posible. Por ejemplo: "que ella deje de
portarse así siempre", "que ella deje de portarse así sólo en mi presencia",
"que deje de contarme sus coqueteos y hablarme de eso y se lo guarde para sí",
"que yo aprenda a verlo de otra manera y deje de afectarme", "terminar la
relación", etc.
Trata de escribir todas las soluciones posibles
que vengan a tu mente, incluso aquellas que parezcan tontas. Después analiza
cada una de ellas para seleccionar la mejor (puede ser una combinación de varias
soluciones). Luego pones en práctica la solución y si no funciona vuelves a tu
lista y pruebas con otra. Puedes pedir ayuda a otras personas a la hora de
generar soluciones para ampliar tu lista.
La
confianza en la pareja
Consulta: mi
pareja me fue infiel y aunque he decidido seguir con él, me
cuesta olvidar y volver a confiar.
Respuesta: En las relaciones de
pareja la confianza es fundamental para que pueda funcionar. Y la confianza es
una decisión que tomas libremente. Es decir, puedes decidir que deseas confiar
en que tu pareja te será fiel. Esa confianza es algo que damos a la
otra persona para que la relación pueda funcionar. Por supuesto, cuando sucede
algo que rompe esa confianza no es fácil volver a entregarla por temor a que
sea traicionada. Pero aún así, has de hacerlo pues la otra opción sería romper
la relación, y si eso no es lo que deseas has de arriesgarte a entregar de nuevo
tu confianza. Ten en cuenta que lo que hace tan difícil entregar la confianza es
el miedo al dolor, a la decepción de
una posible traición, al sufrimiento emocional que ello conllevaría. Es por
tanto, el miedo a sufrir. El amor requiere valentía porque la persona que amamos
puede hacernos más daño que cualquier otra persona (aunque también darnos más
felicidad que cualquier otra persona). Por eso, amar significa aceptar el
posible dolor que el amor pueda causarnos y no tener miedo a ese dolor, pensando
que no somos tan frágiles como a veces creemos y que podemos afrontar el dolor
si aparece, soportarlo, superarlo y seguir adelante, que no va a destruirnos. Si
tienes esto en mente te será más fácil darle de nuevo tu confianza, pues no
tendrás tanto miedo a sufrir por una decepción. Por tanto, si quieres que esa
relación siga adelante, prueba a confiar de nuevo. Y si decides que prefieres
romper, entonces hazlo, pero no te quedes en medio de ambas decisiones (sin
romper ni confiar), porque eso no es nada bueno para el amor y es vivir la
relación a medias.