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Curso básico de Teosofía

 

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Lección 2. PLAN Y PROPÓSITO DE LA VIDA

 

Las explicaciones que se darán en esta lección tratan de procesos que no son mensurables ni observables en ningún sentido objetivo. Son explicaciones metafísicas; y, como tales, describen los procesos ocultos de donde se dice que se han derivado los fenómenos externos observables.


Sean cuales fueren las hipótesis científicas corrientes sobre el origen del universo y de la vida (hipótesis que han cambiado numerosas veces a través de los siglos) es incontestable que vida y forma aparecieron de alguna manera en el escenario cósmico.


Puede suponerse que dentro de unos miles de años el ser humano habrá extendido sus poderes de observación hasta otros niveles donde podrá probar o rebatir lo que ahora debe permanecer hipotético.


De enseñanzas inmemoriales, de los hallazgos de quienes han podido explorar los campos más sutiles de la vida, y de nuestras intuiciones espirituales profundas, nos vienen intimaciones de que lo que nos dicen nuestros sentidos no es sino una fracción de la gran leyenda de la eternidad y de que las respuestas al misterio de la existencia están en otra parte.


Como la mente y la intuición no están sujetas a las limitaciones de los sentidos, buscan esas respuestas. O, tal vez mejor dicho, la mente busca y la intuición responde, pues las dos no son lo mismo, aunque son interdependientes y complementarias.


Tres hipótesis generales acerca del origen y existencia de la vida y la forma han recibido seria consideración:


Primera, que todo es resultado de la casualidad, un "concurso fortuito de átomos' " y que el universo es un caos sin organización definida, y la vida humana es una creación espontánea.


Segunda, que el universo, en su funcionamiento físico, puede ser producto de leyes naturales definidas, pero la organización se detiene en ese punto dejando como resultado una combinación de cosmos y caos, en parte ordenada y en parte caótica.


Tercera, que el universo es una organización ordenada con precisión, y que la vida es eterna, auto-existente, sin principio ni fin, y las formas son creadas por una Inteligencia Divina que opera conforme a leyes bien definidas.


La Teosofía sugiere que esta tercera hipótesis soporta mejor el examen de la razón y parece estar más justificada por el estudio y la observación del mundo circundante.


Puesto que la ley natural parece que está actuando, y puesto que constantemente aumenta la percepción humana del alcance de esa ley, la idea de un universo caótico, o en parte caótico y en parte ordenado, parece insostenible, Mas si aceptamos la hipótesis de un universo de ley y orden, implicamos tácitamente que debe tener un significado.


Entonces surge la pregunta: ¿Cuál es el propósito de la vida al manifestarse en este universo? La Teosofía opina que este propósito es el de convertir posibilidades latentes en poderes activos.