
Curso básico de Teosofía
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Introducción
Todos estamos atareados en el problema del vivir, con más o
menos fortuna, con más o menos felicidad. ¿Somos tan
afortunados, tan felices, tan efectivos en nuestras vidas
diarias, como podríamos serlo? Si no lo somos, ¿cuál será la
razón ?
Hemos adquirido gran habilidad en esta era para manipular
las leyes físicas. Con la radio, la televisión, el radar, y
otros aparatos eléctricos y electrónicos, hemos conquistado
el tiempo y la distancia. En los viajes, aun al espacio
externo, hemos alcanzado un grado de eficiencia sin
precedentes. Docenas de instrumentos ingeniosos giran en
torno a la tierra; enviándonos información sobre condiciones
y eventos que de otra manera ignoraríamos, o llevando
instantáneamente mensajes de un hemisferio al otro. Con
razón nos sentimos orgullosos de estas proezas que
demuestran tan claramente la tenacidad inteligente del
hombre para sondear y utilizar las fuerzas de este universo
complejo e inconmensurablemente rico en que vivimos. En este
campo de nuestras actividades, la exactitud y precisión son
esenciales y no se permite que emociones personales tuerzan
nuestra visión.
Pero cuando se trata del vivir, la cosa es diferente. En lo
relacionado con otros seres humanos, con nuestra salud, con
nuestros sentimientos, nuestro trabajo, nuestro reposo, no
aplicamos la misma inteligencia y realismo. ¿Por qué? Tal
vez por la índole misma del campo en que operan estos
aspectos, no podemos ser tan precisos como en la medición de
procesos físicos. Pero tal vez también nos hemos dejado
cohibir en nuestra voluntad de investigar, por ciertas
opiniones, actitudes y creencias que se nos han inculcado en
nuestro ambiente.
Los problemas más tremendos de la vida, tales como los
misterios del nacimiento y la muerte, del placer y el dolor,
de la libertad y el destino, no han sido explorados con la
misma intensidad que ha caracterizado nuestras
investigaciones del universo físico.
Nuestros intelectos indagadores están repletos de toda clase
de enseñanzas contradictores sobre las cuales hasta muy
recientemente se desalentaba más o menos toda discusión.
Hoy, sin embargo, el mundo está cambiando con rapidez
asombrosa. Nuevos descubrimientos científicos encuentran
sitio diariamente en el saber humano, nuevas filosofías se
disputan la acogida de la mente del hombre; ideas extrañas y
sorprendentes se lanzan en el campo de la religión; estudios
en psicología profunda sacan a luz las potencialidades
enormes intrincadas de la conciencia humana. Arrojados fuera
de los compartimientos herméticos de creencias
tradicionales, a este vórtice inescapable de cambios,
podemos sentirnos perdidos y llenos de desesperanza,. las
enseñanzas de que en un tiempo no dudaban los, ya no nos
ofrecen apoyo. Ni tampoco podemos sentir piso firme en
nuestras conquistas en el universo físico.
Buscamos significado y dirección en nuestras vidas,
comprensión más profunda de nuestra propia naturaleza,
alguna penetración en los grandes misterios y primeros de la
vida misma. Sentimos intuitivamente que debe haber en el
corazón de las cosas algo fundamentalmente cierto y eterno,
algo que perdure a través de todos los cambios evolutivos y
de lo cual esos mismos cambios pueden ser expresiones.
Con la esperanza de ayudar al estudiante a encontrar algún
significado a la vida, se ofrece este Curso Básico de
Estudio de Teosofía. Es una edición revisada de un curso
preparado hace algunos años por Emogene S. Simmons, y ha
sido preparado hace algunos años por Emogene S. Simmons, y
ha sido compilado con un sentido de respeto hacia esa obra
original. La revisión se ha emprendido sin pretensión alguna
de mejorar la obra de la señora Simmons sino más bien con la
intención de colocar las ideas en el contexto de nuestro
mundo actual.
