Índice:
1.
Abuso emocional
2. Cuando sigues esperando y pensando que él
cambiará
3.
Signos que indican que estás saliendo con
un perdedor
4.
Amor y síndrome de Estocolmo: el misterio
de amar a un maltratador
5.
Afrontar la violencia doméstica
6.
Medidas tomadas por el gobierno español
7.
Qué puedes hacer si está siendo víctima
de malos tratos
8.
Trastorno de estrés postraumático
9.
Comunicación agresiva en la
pareja
5. Afrontar
la violencia doméstica
Autora: Angie Panos, psicóloga
www.giftfromwithin.org/html/dviolenc.html
Kathy era una mujer inteligente, lógica y práctica. A los 27 años ya poseía
su propia casa, coche y una floristería con éxito. Se sintió impresionada la
primera vez que vio a Kirk, un hombre atractivo y con mucho encanto. Entró
en su establecimiento para comprar una docena de rosas para su novia. "Tiene que
haber sido una bronca tremenda" bromeó Kathy. Poco sabía entonces lo ciertas que
eran sus palabras. Kirk sonrió pero no dijo nada. Sin embargo, volvió un par de
días más tarde para comprar más flores. Kathy le preguntó si había funcionado.
"Hemos roto", dijo él. "Vengo a por algunas flores para mi madre, que está en el
hospital". Casi cada día entraba a comprar flores y sus conversaciones eran cada
vez más largas. Después de un par de semanas, Kirk le propuso salir juntos.
Su relación fluyó muy deprisa. Sólo un mes después estaban comprometidos
y cuatro meses después estaban casados. Kathy se sentía enormemente feliz y
estaba deseando compartir su vida con Kirk y formar una familia. Nunca peleaban
y la vida parecía dulce y pacífica con él. Kathy tenía una personalidad
complaciente y le gustaba hacer feliz a Kirk.
La primera vez que Kathy vio el temperamento de Kirk fue cuando una mujer
mayor le cortó el paso en la carretera. Kirk casi estrella el coche intentando
adelantar a la mujer y cortarle el paso como venganza. Kathy gritó. No podía
creer que eso estuviera pasando. Nunca había visto esta faceta de Kirk y la
asustó. Él parecía estar totalmente fuera de control. "Para esto", suplicó
mientras él pisaba el acelerador. No paró y, finalmente echó a la mujer de la
carretera. Kathy estaba en estado de shock y no le dijo nada a él. Se mostró
distante y silenciosa mucho después de que llegaran a casa. Kirk estaba enfadado
por su reacción. Comenzó una diatriba de insultos, desprecios y críticas hacia
ella y tras una hora aproximadamente, las cosas habían vuelto a la normalidad y
se llevaban bien de nuevo. Kathy lo consideró un incidente aislado.
Kathy y Kirk
habían decidido formar una familia inmediatamente y Kathy se
quedó embarazada enseguida. Estaba entusiasmada pero Kirk parecía estresado. Había
estado teniendo problemas con un compañero y le habían enviado una advertencia
por escrito en su trabajo. A veces Kathy había notado que perdía el control
cundo hablaba del trabajo y daba puñetazos a las paredes. Un día en que Kathy
estaba hablando por teléfono con su madre, Kirk comenzó a hacer comentarios
groseros y Kathy se sintió tan avergonzada que colgó el teléfono.
"¡Hablas demasiado con tu familia!" se quejó Kirk. Así que Kathy intentó no
hacer llamadas cuando él estaba cerca. Observó que cada vez que recibía visitas
o la llamaban por teléfono, él protestaba. Comezó a rechazar invitaciones para
reuniones sociales o familiares. Tras unos pocos meses, se dio cuenta de que ya
no la invitaban más. Pensó que él estaba muy estresado por su trabajo y el
embarazo. Lo perdonó y se prometió a sí misma tratar de mantener las cosas en
calma en casa.
Su embarazo iba como una seda, pero su relación se volvía escabrosa. Tras
perder el control varias veces en el trabajo, Kirk perdió su empleo y comenzó a
ayudar a Kathy en la floristería. Por desgracia, su comportamiento con los
clientes había dañado el negocio. Podía ser encantador, pero parecía perder la
paciencia con rapidez. Comenzó a decirle cosas humillantes.
Un día, mientras ella estaba en la trastienda tratando de terminar un
arreglo, lo oyó gritar y golpear con los puños. Corrió para ver que pasaba. El
cliente acaba de salir a toda prisa. Le preguntó qué pasaba y él se volvió hacia
ella diciendo cosas muy desagradables. Kathy le pidió que parara y, como
respuesta, la golpeó. Ella trató de defenderse, pero él la arrastró y la encerró
en el refrigerador con las flores.
Unos veinte minutos después, él volvió y la dejó salir. Ella no podía creer
lo que le había pasado. Se sentía confusa. Le dijo que se iba a quedar con sus
padres durante un par de días y dejar que las cosas se calmaran. Kirk se puso
furioso y le dijo que si lo hacía se mataría. Agarró una foto de sus padres y la
rompió en pedazos. Kirk sabía como dar la vuelta a las cosas y hacerla pensar que
había sido culpa de ella.
Kathy se sintió culpable por el dolor que le estaba causando. Lo consoló
prometiéndole que se quedaría, pero quería que él le prometiera que buscarían
ayuda profesional. Él estuvo de acuerdo. Kathy había notado que después de una
pelea él estaba mucho más tierno con ella. Le prometía que nunca volvería a
hacerle daño. Negaba que su comportamiento estuviera fuera de control, como la
parecía a Kathy y ella se sentía como si estuviera loca porque él negaba las
percepciones que ella tenía de su conducta. Comenzó a perder la capacidad de
confiar en sus propias percepciones. Él la controlaba a través de sus propias
dudas y su necesidad de culparse a sí misma.
En la terapia, Kirk desestimó su comportamiento y el abuso. Trató de
engatusar al terapeuta y Kathy tenía problemas para expresar sus necesidades y
expectativas. Cuando preguntó si la próxima vez podía hablar a solas con el
terapeuta, Kirk se negó a volver. Kathy se sentía atrapada.
Las cosas fueron bien durante un tiempo y Kathy se olvidó del abuso.
Desarrolló una especie de visión nostálgica de su relación que no incluía el
maltrato. Perdió la capacidad de ver su relación como una realidad completa. Cuando
pensaba en todas las cosas buenas, se sentía muy bien respecto al futuro. Dado
que esa línea de pensamiento era más agradable, se centró en ella. Trató de
olvidar todos los insultos, desprecios y violencia física.
Cuando Kathy estaba en su séptimo mes de embarazo, Kirk la convenció de que
lo dejara hacerse cargo del negocio y las finanzas. Kathy se sintió aliviada,
porque sus tobillos estaban muy hinchados de estar de pie arreglando las flores.
Decidió trabajar sólo media jornada y contratar alguna ayuda.
Lo que comenzó como algo que Kathy consideró de utilidad, se convirtió en el
modo de Kirk de controlar todo lo que ella hacía. Controlaba con quién hablaba y
adónde iba. Ella no tenía recursos económicos disponibles. Aunque su confianza
en él estaba dañada, todavía quería creer que él pensaba en lo mejor para ella.
Después de todo, pensaba que ambos se amaban y que eso era lo único que hacía
falta en una relación.
Kathy empezó a sentirse enferma un día. Llamó a su madre para pedirle un
consejo y en ese momento llegó Kirk para comer. Al encontrarla hablando con su
madre sin la comida preparada para él, se enfureció. Le arrancó el teléfono y lo
tiró al suelo. La empujó con tanta fuerza que voló por la habitación y se golpeó
en el abdomen con el borde de una mesa de madera. Inmediatamente comenzó a
gritar de dolor. Al principio su grito le hizo ponerse más furioso, la golpeó
varias veces, diciéndole que se callara. De repente, se dio cuenta de que ella
estaba muy mal y se calmó. Fue a llamar a emergencias, pero se dio cuenta de que
había inhabilitado el teléfono. La llevó a su coche y comenzó a conducir hasta
el hospital. Kathy se desmayó por el camino.
Kirk condujo hasta la sección de emergencias del hospital.
Ni siquiera los
mejores cuidados médicos pudieran salvar a bebé. Kathy estaba tremendamente
turbada y muy grave. Su útero se había roto en la caída y tenía una infección.
A pesar de las altas dosis de antibióticos, Kathy se estaba muriendo y ella lo
sabía. Se preguntó si tendría el valor suficiente para contarle a alguien lo que
había pasado. ¿Qué pasaría si no moría y tenía que vivir con él?, pensó. Su miedo
casi la superó, pero afortunadamente encontró fuerzas y sintió la necesidad de
acabar con el secreto y dejar que alguien supiera la verdad sobre la relación.
Podría empezar de nuevo y mantener una relación sana y feliz. La trabajadora
social le dijo a Kathy que, según la Guía para el diagnóstico y tratamiento de
la violencia doméstica, de la Asociación Americana de Médicos, entre el 22 y el
35 % por de las mujeres que buscan ayuda por cualquier motivo en emergencias son
mujeres maltratadas y el 23 % son mujeres embarazadas buscando asistencia
prenatal (junio, 1992). El 40 % de las agresiones a mujeres perpetradas por sus
parejas masculinas comienzan durante el primer embarazo y las mujeres embarazadas
tienen un riesgo dos veces mayor de ser maltratadas (Martins y cols., 1992).
Aunque las cifras de violencia doméstica son alarmantes, la trabajadora social
informó que hay muchos más casos sin denunciar.
Desgraciadamente, Kathy no sobrevivió. La infección se extendió por su cuerpo
y falleció unos días después. La trabajadora social informó a la policía de la
historia de Kathy, pero no se hizo nada contra él.
*Los nombres se han cambiado para proteger la identidad
La trágica historia de Kathy bosqueja los signos y síntomas típicos de una
relación físicamente abusiva. En primer lugar, no siempre es aparente desde el
principio, pero una vez que la relación se vuelve violenta, existe una
reticencia a reconocer la seriedad del abuso. Existe una desconexión entre la
realidad de la situación y una especie de recuerdo nostálgico que llamamos
"recuerdo eufórico". Es el modo en que la mente divide la realidad en dos
entidades separadas, positiva y negativa. Permite a la esposa que acaba de ser
golpeada, sentarse y cenar agradablemente con su esposo. Sin embargo, sin la
capacidad de ver la realidad como un todo, no son posibles un discernimiento y
toma de decisiones correctos. Una víctima de violencia doméstica sólo puede
tomar buenas decisiones en el momento en que puede escribir lo sucedido y
ver el cuadro global frente a ella.
Estrategias de afrontamiento 1. Escribe en un diario todos los modos en que
está abusando de ti. Control financiero, desprecios, aislamiento, amenazas,
control y cualquier violencia física, amenazas a ti, tus animales domésticos,
tus propiedades o a alguien a quien quieres. Guarda el diario en un lugar donde
no pueda encontrarlo.
Kathy perdió enseguida su sistema de apoyo, de modo que no tenía a nadie que
la guiara a través de su problemática relación. Las víctimas de violencia
doméstica necesitan reconstruir un sistema de apoyo.
Estrategia de afrontamiento 2. Construye un sistema de apoyo, consigue un
terapeuta y ve a un grupo de apoyo. Cuenta al menos a dos o tres personas la
verdad de lo que está sucediendo en tu relación.
Kathy permaneció en la relación esperando que mejorase.
El abuso es
progresivo y siempre empeora con el tiempo. Kathy no conocía los recursos
sociales y no hizo ningún plan por si el abuso ocurría de nuevo. Vio cada
episodio como un incidente aislado que creía (e ingenuamente esperaba) no
ocurriría de nuevo.
Estrategia de afrontamiento 3. ¡Sal de esa relación! Si todavía no eres lo
bastante fuerte para salir, crea un plan de seguridad (ver más abajo), pero
esfuérzate para intentar salir.
Kathy tenía miedo y con el tiempo empezó a dudar de su derecho a tener una
relación segura, sana y feliz.
Estrategia de afrontamiento 4. Date cuenta de que mereces una relación sana y
feliz y de que el abuso está contra la ley.
Otro reto que Kathy afrontó
consistió en que gradualmente fue perdiendo más y más
control sobre su vida. Incluso llegó a entregarle su negocio a su marido.
Estrategia de afrontamiento 5. Fortalécete con nuevas habilidades,
conocimientos y creatividad. No renuncies al control de las cosas que puedes
hacer por ti misma.
La violencia doméstica resulta fatal para el cuerpo, la mente y el espíritu.
No obstante, hay motivos para tener esperanza. Muchas mujeres han logrado salir
de relaciones violentas y han reconstruido sus vidas. Pueden encontrar
relaciones sanas y felices.
Permanecer en la relación por el bien de los hijos no es una buena excusa.
Ser testigo de la violencia doméstica se considera una forma de maltrato
infantil.
Este artículo sugiere algunas cosas que puedes hacer para comenzar tu proceso
de sanación y recuperación. No lo retrases. Llama a un terapeuta que tenga
experiencia con la violencia doméstica y comienza tu nueva vida lo antes
posible.
Plan de seguridad para la violencia doméstica
A veces hay signos de aviso antes de que se produzca una escalada de la
violencia. Este plan de seguridad se escribió para ayudarte a reconocer y
prevenir otros incidentes de violencia.
Podría reconocer un aumento en sus celos o conducta controladora y posesiva,
irritación o gritos. Basándome en el pasado, estaré precavida si observo:
(escribe algunos ejemplos): ......................
Soy responsable de mis propias reacciones, respuestas y seguridad.
Las
siguientes conductas podrían calmar o incrementar el problema. ¿Que sería mejor
para mí hacer para que se calmaran las cosas? (basándote en lo que ha funcionado
o no en el pasado):
1. Ir a otra habitación........
2. Estar ocupada con........
3. Ignorar..............
4. Hablar...........
5. Quedarme callada......
6. Otros.........
A veces no importa lo que hagas; un incidente violento estallará. Pasos para
estar segura son:
Dejar la casa e irme a.............
Llamar a.......
Llamar a la policía
Alertar a un vecino con antelación para que llame a la policía
cuando..........
Cosas que hay que tener en cuenta y en un lugar seguro
1. Números de teléfono y salidas en la casa.
2. Números de ayuda (como el
de la policía)
3. Seguridad y cuidado de los niños.
4. Duplicados de llaves.
5. Dinero escondido para emergencias.
6. Documentos importantes (o copias), como certificados de nacimiento,
escritura de la casa, carnet de identidad, etc.
7. Posibles lugares alternativos para vivir.
8. Una maleta preparada con lo
indispensable.
9. Tarjetas de crédito, talonarios de cheques o al menos los números de las
cuentas.
10. Medicación.
Una orden de protección es una opción que puede ayudarte.
Llama a la policía para informarte. Infórmate acerca de:
1. Que el abusador sea expulsado de tu casa y se le impida entrar.
2. Prohibirle contacto telefónico o acoso.
3. Custodia de los niños.
4. Ayudas económicas.
5. Posesión del domicilio familiar.
6. Asistencia psicológica.