|
Página principal:
psicología y medicina
Psicología: artículos
Psicosomática
Medicina y terapias alternativas
Publica tu artículo
|
Recuperarse tras una crisis: recursos psicológicos
Página 3
c) La capacidad para moderar el odio hacia uno
mismo ante las autocríticas o la culpa. Hace referencia a la capacidad
para aceptar e integrar las críticas sin un daño importante o permanente
al sentido de la propia valía personal. Se relaciona con la capacidad para
mantener una autoestima positiva. La persona con un sentido de autoestima más
estable será más capaz de integrar las críticas o tolerar el rechazo. Las
experiencias que pueden llevar a una persona al autodesprecio varían según
cuáles sean las necesidades de cada uno. Por ejemplo, las personas con una gran
necesidad de independencia pueden despreciarse a sí mismas cuando se ven en una
situación de dependencia o cuando alguien cuestiona su habilidad de cuidar de sí
mismas . Las personas que han vivido traumas en su infancia o han soportado
rechazos y críticas severos y prolongados pueden vivir en un constante estado de
autodesprecio. Para fortalecer tu capacidad de moderar el autodesprecio has de
comenzar por un trabajo de exploración, analizando cómo viviste las
críticas en tu infancia, cómo tus padres te transmitían su disgusto y cómo vives
ahora las críticas. Aprende a escuchar lo que te dicen sin generalizar a toda tu
persona (fracasar en algo no te convierte en un completo fracaso como persona).
Analiza lo que te han dicho, los motivos reales, las intenciones y no lo tomes
como algo personal. Recuerda que las opiniones no son hechos, son sólo
opiniones. La vergüenza está a menudo asociada con el autodesprecio. Algunas
personas prefieren permanecer con relaciones que detestan porque cambiar la
relación les hace sentirse avergonzados. Por tanto, explora el significado de
la vergüenza y recuerda que puedes aprender a aceptar ciertos sentimientos de
vergüenza sin tener que generalizarlos a toda tu persona y despreciarte por
ello.
d) Capacidad de autoprotección. Se
trata de recursos psicológicos que nos ayudan a protegernos de posibles daños.
Entre estos recursos se encuentran:
1. La capacidad para predecir
consecuencias. En muchas circunstancias conviene que te pares a pensar acerca de
las consecuencias y trates de predecirlas. Para eso has de confiar en tu propio
juicio y en tu intuición. Por ejemplo, si una persona no te merece confianza, no
deseches esos pensamientos diciendo "son tonterías mías, qué sé yo en realidad";
haz caso de esa corazonada. Analiza también los errores que has cometido en el
pasado a la hora de juzgar las situaciones o a los demás tratando de descubrir
en qué has fallado y cómo puedes mejorar esa capacidad.
2. La capacidad para establecer
fronteras apropiadas entre tú y los demás. Mantener una frontera adecuada
significa no permitir que los demás invadan tu intimidad si no lo deseas, ni te
obliguen o empujen a hacer algo que no deseas. Has de ser consciente de que
tienes derecho a establecer esas fronteras y de que tienes capacidad para
protegerte a ti mismo/a. Una frontera apropiada implica también, por un lado,
que no necesitas en exceso la presencia de los demás y, por otro, que no te
alejas en exceso de ellos por un temor excesivo. Las personas que tienen
problemas para establecer fronteras, pueden oscilar entre la búsqueda
desesperada de la cercanía con otra persona, y la huida y distanciamiento.
Si te
sientes incompleto o como si fueras a desintegrarte sin la otra persona, no es
extraño que también acabes teniendo miedo a esa cercanía. Es decir, si deseas
algo (o alguien) tanto que piensas que no tenerlo te destruirá, también temerás
tu propio deseo de tenerlo y querrás huir, oscilando entre distancia y cercanía.
Trata de buscar un término medio.
|
Psicoterapia virtual
Tratamiento con flores de Bach
Test
Libro electrónico de autoayuda
Cursos de autoayuda
|