Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad (TPAP)
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¿Como piensan los
pasivo-agresivos?
Nuestro modo de comportarnos está
guiado por nuestros pensamientos e interpretaciones de la realidad.
Los pensamientos de los pasivo-agresivos reflejan su negativismo y
deseo de seguir la vía de la menor dificultad. Piensan que cualquier
requerimiento de los demás es exigente e intrusivo, de manera que se
resisten automáticamente y por sistema, en vez de detenerse a pensar
si desean cumplir el requerimiento o no.
Buscan una interpretación negativa de
la mayoría de los acontecimientos, centrándose en lo negativo
incluso cuando los hechos sean neutros. En esto se diferencian de
los pensamientos negativos de depresión. El deprimido se centra en
pensamientos negativos de autodesprecio o en pensamientos negativos
sobre el futuro o el ambiente, mientras que los pasivo-agresivos
suponen que los demás no les aprecian o tratan de controlarlos. Se
consideran unos incomprendidos.
Suelen insistir en que las cosas
tienen que ser de cierto modo (del modo que ellos desean), de manera
que no soportan que las cosas sean diferentes a como creen que
deberían ser, lo cual da lugar a una baja tolerancia a la
frustración.
Piensan que el conflicto abierto con
otros es algo horrible y que provocará desaprobación o rechazo, de
modo que no se atreven a enfrentarse a los demás y decir lo que
piensan cuando están en desacuerdo. Por tanto, por un lado, le
disgusta profundamente tener que someterse a las exigencias o
demandas de los demás, pero, por otro lado, es incapaz de negarse de
un modo directo o de afirmarse a sí mismo. Es decir, no desea el
conflicto abierto, pero tampoco cumplir; no quiere seguir las
instrucciones, sólo frustrar a los demás de un modo pasivo.
Considera que las reglas o normas son
modos que tienen los otros de frustrarle y fastidiarle. No tiene en
cuenta el hecho de que también a los otros se les pide que se
atengan a las normas; tan solo percibe la situación desde su propio
marco de referencia, y considera que se le trata de un modo injusto.
En parte como resultado de sus pobres
habilidades laborales y sociales, desarrolla un modo de ver
pesimista. Cree que la vida es miserable y se centra en los aspectos
negativos de todo a su alrededor. Supone que es una víctima del
destino. Incluso cuando le va bien, da por sentado que tendrá que
ocurrir algo negativo.
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