1.
Trastorno paranoide de la
personalidad
2. Trastorno límite de la personalidad
3.
Trastorno de la personalidad por
dependencia
4.
Trastorno obsesivo-compulsivo de la
personalidad
5.
Trastorno de personalidad por evitación
6.
Trastorno histriónico de la
personalidad
7.
Trastorno antisocial de la
personalidad
5. Trastorno de personalidad por
evitación
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Evaluaciones negativas de las
reacciones de los demás
Estas personas tienen problemas para
evaluar de forma realista las reacciones de los demás, tendiendo a
interpretar una reacción neutra o incluso positiva, como negativa.
Pueden buscar reacciones positivas incluso en personas que no tienen
ninguna importancia en sus vidas, como dependientes de comercios, y
desean causar a todo el mundo una buena impresión, pues para ellos
es sumamente importante que nadie piense mal de ellos. Esto es debido
a su creencia de que "Si alguien piensa mal de mí, su crítica tiene
que ser cierta". De este modo, temen cualquier situación en la que
puedan ser evaluados por los demás, porque las reacciones negativas e
incluso las neutras confirman su propia creencia de que no valen nada
y no gustan a nadie. No utilizan criterios interiores para juzgarse
a sí mismos, sino que se basan en lo que creen que los demás piensan
de ellos (y además creen que los demás los ven de manera negativa). E incluso cuando se le presentan pruebas de que gusta
a los demás o es
aceptado, esta persona tiende a descartarlas o no creerlas. Más
bien piensa que si alguien lo acepta es porque no lo conoce de
verdad o porque ha logrado engañarle: "Cree que soy competente porque
le he engañado o no me conoce de verdad". "Si me conociera más
sabría lo torpe que soy".
Problemas para cambiar
Aunque tienen un gran deseo de tener
relaciones estrechas con los demás y de cambiar sus vidas, no se ven
capaces de hacerlo. Se sienten solos, vacíos e insatisfechos, desean
conseguir un trabajo mejor, hacer amigos, tener pareja, y, por lo
general, saben qué es lo que tienen que hacer para alcanzar esos
objetivos, pero consideran que el precio será demasiado alto: un
dolor emocional demasiado intenso como para poder soportarlo. Por
este motivo, encuentran múltiples excusas para no hacer lo necesario
para alcanzar sus metas: "Si lo hago me sentiré mal", "No me gustará", Estoy cansado",
Lo haré más adelante". Además, no se creen realmente
capaces de alcanzar sus objetivos y anticipan el fracaso.
Es también habitual que fantaseen
sobre su futuro. Piensan que no pueden alcanzar sus metas por sí
mismos, pero que algún día sucederá algo que cambie sus vidas,
que las cosas mejorarán sin que tengan que hacer nada. Incluso en la
terapia esperan que el terapeuta los "cure" sin hacer ellos ningún
esfuerzo. Dado que se ven como personas ineficaces, suponen esa curación
tiene que llegar desde fuera.