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Otros trastornos de personalidad


 

5. Trastorno de personalidad por evitación

 

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Evaluaciones negativas de las reacciones de los demás

 

Estas personas tienen problemas para evaluar de forma realista las reacciones de los demás, tendiendo a interpretar una reacción neutra o incluso positiva, como negativa. Pueden buscar reacciones positivas incluso en personas que no tienen ninguna importancia en sus vidas, como dependientes de comercios, y desean causar a todo el mundo una buena impresión, pues para ellos es sumamente importante que nadie piense mal de ellos. Esto es debido a su creencia de que "Si alguien piensa mal de mí, su crítica tiene que ser cierta".

 

De este modo, temen cualquier situación en la que puedan ser evaluados por los demás, porque las reacciones negativas e incluso las neutras confirman su propia creencia de que no valen nada y no gustan a nadie. No utilizan criterios interiores para juzgarse a sí mismos, sino que se basan en lo que creen que los demás piensan de ellos (y además creen que los demás los ven de manera negativa). E incluso cuando se le presentan pruebas de que gusta a los demás o es aceptado, esta persona tiende a descartarlas o no creerlas. Más bien piensa que si alguien lo acepta es porque no lo conoce de verdad o porque ha logrado engañarle: "Cree que soy competente porque le he engañado o no me conoce de verdad". "Si me conociera más sabría lo torpe que soy".

 

Problemas para cambiar

 

Aunque tienen un gran deseo de tener relaciones estrechas con los demás y de cambiar sus vidas, no se ven capaces de hacerlo. Se sienten solos, vacíos e insatisfechos, desean conseguir un trabajo mejor, hacer amigos, tener pareja, y, por lo general, saben qué es lo que tienen que hacer para alcanzar esos objetivos, pero consideran que el precio será demasiado alto: un dolor emocional demasiado intenso como para poder soportarlo. Por este motivo, encuentran múltiples excusas para no hacer lo necesario para alcanzar sus metas: "Si lo hago me sentiré mal", "No me gustará", Estoy cansado", Lo haré más adelante". Además, no se creen realmente capaces de alcanzar sus objetivos y anticipan el fracaso.

Es también habitual que fantaseen sobre su futuro. Piensan que no pueden alcanzar sus metas por sí mismos, pero que algún día sucederá algo que cambie sus vidas, que las cosas mejorarán sin que tengan que hacer nada. Incluso en la terapia esperan que el terapeuta los "cure" sin hacer ellos ningún esfuerzo. Dado que se ven como personas ineficaces, suponen esa curación tiene que llegar desde fuera.