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Los esquemas de pensamiento
Las personas con este trastorno
tienen un patrón de pensamiento disfuncional que está en la
base de su comportamiento evitativo. Estas creencias reflejan la
impresión que tiene de sí mismo y de los demás. Es posible que de
niños hayan sido criticados o rechazados por una persona importante
para ellos (padre, madre hermano, compañeros). Esto los llevó a
desarrollar ciertos esquemas de pensamiento sobre sí mismos, como:
"Hay algo defectuoso o malo en mí", "Soy inadecuado", "No
gusto a nadie", "No encajo", Soy diferente y desagradable", y sobre
los demás: "Me rechazarán, "No les importo", "No les intereso". Sin
embargo, no todas las personas que son rechazadas o criticadas por
los demás desarrollan un trastorno evitativo. Para que esto suceda
deben haber interpretado lo sucedido mediante ciertos supuestos y
creencias, como: "Si mi madre me trata así, seguramente es porque soy
una mala persona", "Si los demás me rechazan es porque soy
defectuoso", "No tengo amigos porque soy ridículo", "Si ni siquiera
les gusto a mis padres, es imposible que le guste a los demás".
Así pues, las personas evitativas
tienden a pensar que todos reaccionarán de la misma manera que
aquellos que les criticaron, pues asumen que hubo un motivo real
para dichas críticas, y que eso motivo es algo inherente a ellos
(algo malo o defectuoso). Por tanto, temen continuamente que los
demás descubran que son defectuosos y los rechacen.
Además, tienen miedo de no poder
soportar el malestar que les provoca el rechazo, lo consideran como
algo terrible que puede tener para ellos consecuencias desastrosas.
Esto es debido a que dichos esquemas se formaron en la infancia,
época en la que existe una mayor dependencia y necesidad de los
demás para sobrevivir. Este miedo los lleva a evitar las relaciones
y situaciones sociales.
Interpretan el rechazo de una manera
totalmente personal, como si estuviera provocado únicamente por sus
carencias personales: "Me ha rechazado porque no valgo nada",
"Piensa que soy idiota". Al verlo así, siente un malestar muy intenso
y para evitar ese malestar, evita también las situaciones sociales. Al mismo
tiempo, las interpretaciones negativas que hace acerca de los
motivos de los demás, refuerzan sus creencias básicas. Es decir: "Me
ha rechazado porque piensa que soy idiota; lo cual corrobora mi idea
de que la gente piensa mal de mí y de que soy idiota". Así se establece un círculo de
pensamientos que se alimentan a sí mismos manteniéndose en el tiempo.
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