1.
Trastorno paranoide de la
personalidad
2. Trastorno límite de la personalidad
3.
Trastorno de la personalidad por
dependencia
4.
Trastorno obsesivo-compulsivo de la
personalidad
5. Trastorno de personalidad por evitación
6.
Trastorno histriónico de la
personalidad
7.
Trastorno antisocial de la
personalidad
5. Trastorno de personalidad por
evitación
Muchas personas recurren en ocasiones
a la evitación para eliminar la ansiedad que les producen ciertas
situaciones. Sin embargo, la evitación que se produce en el
trastorno de personalidad por evitación (TPE) es generalizada y se
da a nivel conductual, emocional y cognitivo. Estas personas evitan
prácticamente todo contacto con los demás debido a la ansiedad que
sienten. Es decir, no se trata de personas solitarias que prefieren
tener pocos contactos con los demás, sino que desean el afecto,
amistad y aceptación de los demás pero tienen un miedo al rechazo
tan profundo que impide el inicio o la profundización de las
amistades. Suelen considerarse a sí mismos socialmente ineptos y ven
a los demás como superiores, pensando que los rechazarían o
criticarían si los conocieran.
Este trastorno guarda semejanza con
la fobia social. Nos obstante, las personas con fobias sociales
temen la humillación y tienen poca confianza en sus aptitudes
sociales, pero no evitan las relaciones estrechas, sino sólo ciertas
circunstancias sociales (hablar en público, grupos grandes, etc.).
Las personas con TPE desean acercarse
a otras personas pero tienen pocas relaciones sociales, sobre
todo pocas relaciones íntimas. Temen iniciar el contacto o responder
a la iniciativa de otros de acercarse a ellos porque están seguros
de que finalmente serán rechazados.
Definición
El TPE consiste en una pauta
generalizada de incomodidad social, miedo a la evaluación negativa y
timidez, iniciada al principio de la adultez y presente en diversos
contextos, indicada al menos por cuatro de los siguientes rasgos:
1. La crítica o la desaprobación lo
hieren fácilmente.
2. No tiene amigos íntimos o
confidentes (o sólo tiene uno) que no sean parientes de primer
grado.
3. No está dispuesto a involucrarse
con otras personas a menos que esté seguro de que les gusta.
4. Evita las actividades sociales o
laborales que suponen un contacto interpersonal significativo; por
ejemplo, rechaza un ascenso que aumentará las exigencias sociales.
5. Es reticente en las situaciones
sociales por temor a decir algo inadecuado o tonto, o a ser incapaz
de responder a una pregunta.
6. Teme que lo perturbe un acceso de
rubor o llanto, o mostrar signos de ansiedad frente a otras
personas.
7. Exagera las dificultades, los
peligros físicos o los riesgos potenciales que supone hacer algo
común pero que está fuera de su rutina; por ejemplo, cancela planes
sociales porque prevé que el esfuerzo de llegar al lugar lo dejará
exhausto.
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