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Otros trastornos de personalidad


 

3. Trastorno de la personalidad por dependencia

 

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Supuestos básicos de pensamiento

 

Para interpretar la realidad y desenvolvernos en el mundo que nos rodea, las personas utilizamos patrones de pensamiento que guían nuestras interpretaciones y comportamientos.

 

Las personas con TPD tienen un patrón de pensamiento caracterizado por dos supuestos básicos que son los que dan lugar al trastorno de personalidad. Estos supuesto son los siguientes:

 
1. Se ven a sí mismos como intrínsecamente inadecuados y desvalidos y, por tanto, incapaces de enfrentarse al mundo por sí mismos. El mundo les parece un lugar solitario, frío e incluso peligroso, en el que no creen poder manejarse solos.


2. La solución al problema de ser inadecuado en un mundo horrible consiste en encontrar a alguien que los proteja y cuide. Deciden que vale la pena renunciar a su responsabilidad, necesidades y deseos a cambio de que alguien se haga cargo de ellos. Es decir, su miedo a quedarse solos, sin el apoyo de los demás, es tan intenso que los lleva a a renunciar a sus propios deseos, opiniones, valores, etc., y subordinarlos a los de los demás.


Por supuesto, esto tiene consecuencias negativas para estas personas. Al apoyarse en otros para manejar sus problemas y tomar decisiones tienen pocas oportunidades para aprender las habilidades necesarias para ser autónomos. De hecho, algunas de estas personas nunca aprenden las habilidades necesarias para una vida independiente (como asertividad, toma de decisiones, resolución de problemas e interacción social), mientras que otros no reconocen que tienen estas aptitudes, de modo que no las usan, lo cual perpetúa la dependencia. Además, la idea de volverse más competente puede aterrarles porque temen que si dejan de estar necesitados los abandonarán y no podrán enfrentarse solos al mundo.

Las personas dependientes se muestran tan desvalidas y necesitadas que no es fácil que encuentren una pareja dispuesta a satisfacer esas necesidades por mucho tiempo, o que sea capaz de hacerlo. Si la relación concluye, el dependiente se siente destruido y no ve más alternativa que encontrar a otra persona de la cual depender.