3. Trastorno de la personalidad por
dependencia
Los sentimientos de
dependencia y vinculación afectiva son sentimientos universales, y apoyarse en
alguna medida en otros es sano y adaptativo. Sin embargo, cuando laa dependencia
es excesiva resulta
problemática. Un grado de dependencia extremo recibe el nombre de
trastorno de la personalidad por dependencia (TPD). Estas personas se presentan
habitualmente de una forma sumisa y dependiente, son incapaces de tomar sus propias decisiones incluso en tema cotidianos y poco importantes, o no están
dispuestos a hacerlo a menos que cuenten con el apoyo y consejo de otras
personas. Les cuesta mucho iniciar proyectos o hacer cosas por sí mismos. Cuando
están solos sienten un gran malestar y hacen grandes concesiones para poder estar
con otros.
Cuando termina una relación importante, como una
relación de pareja, se sienten destrozados y desamparados. Por lo general, en
sus relaciones tienen un gran temor a ser abandonados y hacen todo lo posible
por complacer a la otra persona y mantenerla a su lado. Se esfuerzan mucho por
gustar y tienden a someterse a otros. Tienen tanto miedo al rechazo que se
muestran de acuerdo con otra persona incluso cuando creen que está equivocada. Se
sienten heridos fácilmente por la crítica o la desaprobación. Se consideran a sí
mismos, torpes, incapaces y desvalidos.
Características
La persona con este tipo de trastorno presenta
al menos cinco de las siguientes características.
-
Tiene dificultades para tomar decisiones
cotidianas sin un excesivo apoyo y consejo de los demás.
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Necesita que otras personas asuman la
responsabilidad en la mayoría de las áreas de sus vidas. Por ejemplo, que decidan dónde ha de vivir, qué trabajo realizar, etc.
-
Tiene problemas para expresar desacuerdo por
miedo a perder el apoyo o aprobación de los demás.
-
Tiene problemas para iniciar proyectos o hacer
cosas por si mismo, debido a una falta de confianza en sus capacidades y juicios
(no a una falta de motivación o energía).
-
Puede llegar a hacer cosas que le resultan
desagradables para agradar a los demás y obtener su apoyo y cariño.
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Se siente desvalido e incómodo cuando se
encuentra solo y hace todo lo posible para evitar esa situación.
-
Se siente destrozado o desvalido
cuando una
relación íntima se acaba. Enseguida busca otra relación como fuente de cuidado y
apoyo.
-
Con frecuencia se preocupa por el temor de ser
abandonado.