Servicios
 
Enlaces


Otros trastornos de personalidad


 

3. Trastorno de la personalidad por dependencia

Por Ana Muñoz

 

Página 1

 

Los sentimientos de dependencia y vinculación afectiva son sentimientos universales, y apoyarse en alguna medida en otros es sano y adaptativo. Sin embargo, cuando una dependencia es excesiva resulta problemática. Un grado de dependencia extremo recibe el nombre de trastorno de la personalidad por dependencia (TPD). Estas personas se presentan habitualmente de una forma sumisa y dependiente, son incapaces de tomar sus propias decisiones incluso en tema cotidianos y poco importantes, o no están dispuestos a hacerlo a menos que cuenten con el apoyo y consejo de otras personas. Les cuesta mucho iniciar proyectos o hacer cosas por sí mismos. Cuando están solos sienten un gran malestar y hacen grandes concesiones para poder estar con otros.


Cuando termina una relación importante, como una relación de pareja, se sienten destrozados y desamparados. Por lo general, en sus relaciones tienen un gran temor a ser abandonados y hacen todo lo posible por complacer a la otra persona y mantenerla a su lado. Se esfuerzan mucho por gustar y tienden a someterse a otros. Tienen tanto miedo al rechazo que se muestran de acuerdo con otra persona incluso cuando creen que está equivocada. Se sienten heridos fácilmente por la crítica o la desaprobación. Se consideran a sí mismos, torpes, incapaces y desvalidos.

 

Características

 

La persona con este tipo de trastorno presenta al menos cinco de las siguientes características.

 

  • Tiene dificultades para tomar decisiones cotidianas sin un excesivo apoyo y consejo de los demás.

  • Necesita que otras personas asuman la responsabilidad en la mayoría de las áreas de sus vidas. Por ejemplo, que decidan dónde ha de vivir, qué trabajo realizar, etc.

  • Tiene problemas para expresar desacuerdo por miedo a perder el apoyo o aprobación de los demás.

  • Tiene problemas para iniciar proyectos o hacer cosas por si mismo, debido a una falta de confianza en sus capacidades y juicios (no a una falta de motivación o energía).

  • Puede llegar a hacer cosas que le resultan desagradables para agradar a los demás y obtener su apoyo y cariño.

  • Se siente desvalido e incómodo cuando se encuentra solo y hace todo lo posible para evitar esa situación.

  • Se siente destrozado o desvalido cuando una relación íntima se acaba. Enseguida busca otra relación como fuente de cuidado y apoyo.

  • Con frecuencia se preocupa por el temor de ser abandonado.

 

 

Comunidades: