El funcionamiento de
la memoria
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Pero si la MCP dura solamente
hasta 30 segundos, ¿cómo logramos terminar algún trabajo? ¿No
tendríamos que empezar de nuevo a concentrarnos cada 30 segundos?
Esta discusión incitó a los investigadores a buscar una segunda fase
de MCP que ahora recibe el nombre de memoria de trabajo. La memoria
de trabajo es el proceso que tiene lugar cuando nos centramos
en el material de trabajo durante más tiempo del que permitiría la
memoria a corto plazo por sí sola.
¿Qué sucede cuando nuestra memoria
a corto plazo está llena y entra otra unidad de información? El
desplazamiento significa que la nueva información eliminará la
antigua información y ocupará su lugar. De repente alguien te dice
el código de área para ese número de teléfono y te olvidas casi
inmediatamente de los dos últimos dígitos del número. Sin embargo,
podemos mejorar nuestra capacidad de memoria a corto plazo,
dominando ciertas técnicas y practicando, lo cual nos permite que
visualicemos, escuchemos, digamos o incluso veamos la
información de manera repetida y con diversos sentidos.
3. Memoria a largo plazo (MLP), que es la más
similar al almacenamiento permanente de un ordenador. Al contrario
que los otros dos tipos, la MLP es relativamente permanente y
prácticamente ilimitada en términos de su capacidad de
almacenamiento. Se dice que tenemos bastante espacio en
nuestra MLP como para memorizar cada número de teléfono de los
Estados Unidos y todavía funcionar normalmente
a la hora de recordar lo que hacemos. Obviamente, no utilizamos
ni una fracción de este espacio de almacenaje.
Existen
varias subcategorías de MLP.
1. Memoria declarativa.
Los recuerdos sobre datos,
acontecimientos de la vida, y la información sobre nuestro ambiente se
almacena en la memoria declarativa. Esta incluye la memoria semántica,
conocimiento objetivo como el significado de palabras, conceptos, y
nuestra capacidad para las matemáticas y la memoria episódica, o
recuerdos de los
acontecimientos y las situaciones.
2. Memoria no declarativa o
implícita. La segunda subcategoría no siempre se considera
como memoria porque se refiere a información interna, más que a información
externa. Cuando te cepillas los dientes, escribes tu nombre, o
te frotas los ojos, haces esto con facilidad porque almacenaste
estos movimientos y puedes recordarlos fácilmente.
Se trata de recuerdos que hemos almacenado debido a la práctica,
condicionando, o hábitos.
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