Servicios
 
Enlaces


Psicología / Artículos


El funcionamiento de la memoria

Por Ana Muñoz

 

Página 2

 

Pero si la MCP dura solamente hasta 30 segundos, ¿cómo logramos terminar algún trabajo? ¿No tendríamos que empezar de nuevo a concentrarnos cada 30 segundos? Esta discusión incitó a los investigadores a buscar una segunda fase de MCP que ahora recibe el nombre de memoria de trabajo. La memoria de trabajo es el proceso que tiene lugar cuando nos centramos en el material de trabajo durante más tiempo del que permitiría la memoria a corto plazo por sí sola.


¿Qué sucede cuando nuestra memoria a corto plazo está llena y entra otra unidad de información? El desplazamiento significa que la nueva información eliminará la antigua información y ocupará su lugar. De repente alguien te dice el código de área para ese número de teléfono y te olvidas casi inmediatamente de los dos últimos dígitos del número. Sin embargo, podemos mejorar nuestra capacidad de memoria a corto plazo, dominando ciertas técnicas y practicando, lo cual nos permite que visualicemos, escuchemos, digamos o incluso veamos la información de manera repetida y con diversos sentidos.


3. Memoria a largo plazo (MLP), que es la más similar al almacenamiento permanente de un ordenador. Al contrario que los otros dos tipos, la MLP es relativamente permanente y prácticamente ilimitada en términos de su capacidad de almacenamiento. Se dice que tenemos bastante espacio en nuestra MLP como para memorizar cada número de teléfono de los Estados Unidos y todavía funcionar normalmente a la hora de recordar lo que hacemos. Obviamente, no utilizamos ni una fracción de este espacio de almacenaje.


Existen varias subcategorías de MLP.


1. Memoria declarativa. Los recuerdos sobre datos, acontecimientos de la vida, y la información sobre nuestro ambiente se almacena en la memoria declarativa. Esta incluye la memoria semántica, conocimiento objetivo como el significado de palabras, conceptos, y nuestra capacidad para las matemáticas y la memoria episódica, o recuerdos de los acontecimientos y las situaciones.

2. Memoria no declarativa o implícita. La segunda subcategoría no siempre se considera como memoria porque se refiere a información interna, más que a información externa. Cuando te cepillas los dientes, escribes tu nombre, o te frotas los ojos, haces esto con facilidad porque almacenaste estos movimientos y puedes recordarlos fácilmente. Se trata de recuerdos que hemos almacenado debido a la práctica, condicionando, o hábitos.