Calma tu mente y
mejora tu salud mediante el uso de la meditación

Qué es la meditación
La meditación es una técnica
destinada a calmar y tranquilizar la mente, alejándola de las
preocupaciones y exceso de estimulación a que a menudo se ve
sometida. El objetivo no es dejar la mente en blanco o librarla de
toda estimulación, sino centrar la atención en un solo elemento, que
será diferente según el tipo de meditación que deseemos realizar (por
ejemplo, un
sonido, una imagen, una palabra, la respiración, el movimiento,
etc.). Cuando la mente está "llena" de esa sensación de calma y paz,
no queda sitio para el malestar.
La meditación puede definirse como
una actividad que mantiene la atención centrada de un modo agradable
en el momento presente. Cuando la mente está tranquila y centrada en
el presente, no está reaccionando a recuerdos del pasado, ni
preocupada por sucesos futuros, que son dos fuentes importantes de
estrés.
Tipos de meditación
Existen diversos tipos de meditación,
como la meditación trascendental, la meditación zen, la meditación
budista, etc. Algunos tipos de mediación requieren estar inmóvil,
mientras que otras implican movimiento.
Básicamente pueden dividirse en dos
grupos:
- La meditación mediante
concentración
En este tipo de meditación se centra
la atención en la respiración, una imagen o un sonido (mantra) para
dejar la mente quieta y permitir que pueda emerger una mayor
concienciación y claridad. La forma más simple consiste en sentarse
y centrar la atención en la propia respiración. La tradición
oriental considera que existe una relación entre nuestra respiración
y el estado de nuestra mente. Así, cuando una persona está ansiosa,
por ejemplo, la respiración tiende a ser superficial y rápida. Por
el contrario, cuando la mente está tranquila, serena y centrada, la
respiración es profunda, lenta y regular. Al centrar la mente en un
ritmo continuo y tranquilo de inhalación y exhalación, la
respiración se vuelve más lenta y profunda y la mente se
tranquiliza.
-La meditación mindfulness
Este tipo de meditación, que
describimos más adelante con más detalle, consiste en
abrir la mente para dejar entrar en ella cualquier emoción, imagen,
sonido, olor, etc., sin pensar en ello ni juzgarlo. La persona que
practica este tipo de meditación se sienta en un lugar tranquilo y
simplemente observa cualquier cosa que pase por su mente o alcance
sus sentidos, sin reaccionar ante ello ni implicarse mediante
pensamientos, recuerdos o preocupaciones.
Se trata de convertirse en
un observador imparcial de cualquier cosa que ocurra. Es decir, en
vez de centrarte en una sola cosa, como en el caso anterior, eres
consciente de todo, pero no juzgas nada, solo observas sin pensar en
ello.
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