Psicología / Artículos
Las fobias
Página 1
Todas las personas conocemos lo que es el miedo. Puede
habernos sucedido algo que nos asustó o bien hemos podido
sentir miedo al pensar en algo horrible que podría
sucedernos a nosotros o a nuestros seres queridos. Después,
la sensación de miedo se desvanece conforme pasa el peligro
y con el tiempo puede que incluso olvidemos lo intensos y
abrumadores que fueron esos sentimientos.
Sin embargo, la persona que tiene una fobia tiende a
experimentar emociones incontrolables de miedo y pánico que
pueden parecer irracionales a otras personas. Estas
emociones resultan muy perturbadoras y, en ocasiones, pueden
dominar la vida de esa persona.
Qué es una fobia
Existen diversos tipos de
situaciones que encontramos en nuestras vidas que pueden
despertar en nosotros emociones de miedo. Puede tratarse de
algún tipo de amenaza a nuestra seguridad o bienestar o a la
de personas importantes para nosotros. Nuestras reacciones a
esa amenaza pueden ser perturbadoras pero resultan
comprensibles. Puede tratarse de medidas que tomamos para
asegurar nuestro bienestar o para tranquilizarnos y reducir
nuestra sensación de alarma. Una vez que la amenaza
desaparece, dejamos atrás nuestro miedo y seguimos con
nuestras vidas de manera habitual. Pero experimentar un
fobia es algo diferente. Lleva a algunas personas a sentir
un miedo intenso ante situaciones o sucesos particulares que
la mayoría de la gente no consideraría un motivo de
preocupación o miedo. Si una persona padece una fobia, el
miedo que siente le resulta incontrolable y le domina,
empujándole a evitar la situación u objeto temido.
Para los demás, estos miedos pueden parecer absurdos y
difíciles de entender. No obstante las fobias son bastante
frecuentes y afectan a personas de todas las edades y de
ambos sexos. Hay diversos tipos de fobias. Algunas son
específicas, como el miedo a volar, a ciertos animales o
insectos. Otras son más generales, como el miedo a
situaciones en las que tiene que interactuar con otras
personas (fobia social), el miedo a dejar la seguridad de su
propio hogar (agorafobia), o el miedo a los espacios
cerrados (claustrofobia). Cada persona experimentará su
propia fobia una manera individual, aunque existen una serie
de síntomas comunes.
Síntomas
-
Sentimientos de pánico o
terror
-
Reconocen que el miedo es
irracional y exagerado
-
Experimentan reacciones
automáticas e incontrolables, que toman el control de
los pensamientos de la persona.
-
Toman medidas extremas
para evitar el objeto o situación temido
