Las fobias
Todas las personas conocemos lo
que es el miedo. Puede habernos
sucedido algo que nos asustó o bien hemos podido sentir miedo al
pensar en algo horrible que podría sucedernos a nosotros o a
nuestros seres queridos. Después, la sensación de miedo se desvanece
conforme pasa el peligro y con el tiempo puede que incluso olvidemos
lo intensos y abrumadores que fueron esos sentimientos.
Sin embargo,
la persona que tiene una fobia tiende a experimentar emociones incontrolables de
miedo y pánico que pueden parecer irracionales a otras personas. Estas
emociones resultan muy perturbadoras y, en ocasiones, pueden dominar
la vida de esa persona.
Qué es una fobia
Existen diversos tipos de
situaciones que encontramos en nuestras vidas que pueden despertar
en nosotros emociones de miedo. Puede tratarse de algún tipo de amenaza a nuestra seguridad o bienestar o a
la de personas importantes para nosotros. Nuestras reacciones a esa amenaza pueden
ser perturbadoras pero resultan comprensibles. Puede tratarse de medidas que
tomamos para asegurar nuestro bienestar o para tranquilizarnos y reducir nuestra
sensación de alarma. Una vez que la amenaza desaparece,
dejamos atrás nuestro miedo y seguimos con nuestras vidas de manera
habitual. Pero experimentar un fobia es algo diferente. Lleva a
algunas personas a sentir un miedo intenso ante situaciones o
sucesos particulares que la mayoría de la gente no consideraría un
motivo de preocupación o miedo. Si una persona padece una fobia, el
miedo que siente le resulta incontrolable y le domina, empujándole a
evitar la situación u objeto temido.
Para los demás, estos miedos
pueden parecer absurdos y difíciles de entender. No obstante las
fobias son bastante frecuentes y afectan a personas de todas las
edades y de ambos sexos. Hay diversos tipos de fobias. Algunas son
específicas, como el miedo a volar, a ciertos
animales o insectos. Otras son más generales, como el miedo a
situaciones en las que tiene que interactuar con otras personas (fobia
social), el miedo a dejar la seguridad de su propio hogar
(agorafobia), o el
miedo a los espacios cerrados (claustrofobia). Cada persona experimentará
su propia fobia una manera individual, aunque existen una serie de síntomas comunes.
Síntomas
- Sentimientos de pánico o
terror
- Reconocen que el miedo es
irracional y exagerado
- Experimentan reacciones
automáticas e incontrolables, que toman el control de los
pensamientos de la persona.
- Toman medidas extremas para
evitar el objeto o situación temido
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