Expresar las emociones
Página 1
Página 2
Identificar los sentimientos
A veces no es fácil identificar lo
que estamos sintiendo. Podemos sentirnos confundidos y ser incapaces
de identificar cómo nos sentimos realmente. Esto sucede porque tus
pensamientos influyen en tus emociones y es posible que estés
pensando cosas muy diferentes al mismo tiempo; es decir, son tus
pensamientos los que son confusos.

En otras ocasiones, no podemos
identificar nuestros sentimientos porque no deseamos sentirlos. Por
ejemplo, cuando te sucede algo que consideras demasiado horrible y
que no deseas que te suceda bajo ningún concepto, puedes pensar: "no
está pasando, no sucede nada, no me afecta en absoluto..." Estos
pensamientos son en realidad un montón de mentiras, pero sirven para
no sentir nada y reprimir unas emociones que son demasiado dolorosas
y no deseamos sentir najo ningún concepto. No obstante, reprimir las
emociones no hace que el daño desaparezca, y puede acabar dando
lugar a problemas psicosomáticos o de otro tipo.
Cuando te cueste trabajo identificar
lo que estás sintiendo, presta atención a tu cuerpo. Muchas
emociones se expresan a través del cuerpo. Por ejemplo, el miedo
puede ir acompañado de un nudo en el estómago o tirantez en la
garganta. No obstante, las personas reaccionan de modos diferentes,
de manera que has de prestar atención a tu propio cuerpo y sus
reacciones en vez de guiarte por las respuestas de otras personas,
que pueden ser diferentes a las tuyas. De este modo, tras un tiempo
de observación, puedes darte de cuenta de que cuando te sientes
superado por una situación, reaccionas con dolor en los hombros; o
que cuando te enfadas reaccionas con dolor de cabeza, etc.
Puede resultarte útil hacer una lista
de todas las emociones (miedo, ira, tristeza, vergüenza,
inseguridad, culpa, etc.) y dedicar de vez en cuando un tiempo a
pensar cómo experimentas cada una de estas emociones, qué emociones
experimentas con más frecuencia, y si algunas de ellas las vives de
forma exagerada o las reprimes.
Las emociones también están
relacionados con tu comportamiento. Si no estás seguro de lo que
sientes, observa tu comportamiento. Por ejemplo, si le hablas con
sarcasmo a un amigo o le haces "bromas" pesadas, es posible que
estés sintiendo resentimiento hacia esa persona, sin acabar de
reconocerlo. Una vez que reconozcas lo que sientes, serás más capaz
de entender y expresar el problema que tienes con tu amigo.
Página siguiente