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Psicología / Artículos


Distimia

 

La distimia es un trastorno del estado de ánimo con síntomas similares pero más leves y más duraderos que en la depresión clínica. Para ser diagnosticado este trastorno ha de durar por lo menos dos años, pero es menos incapacitante que el trastorno depresivo mayor; por ejemplo, estas personas son generalmente capaces de ir a trabajar y realizar otras actividades de su vida diaria.

 

Definición

 

- Estado de ánimo crónicamente depresivo casi todo el día y la mayor parte de los días durante al menos dos años (1 año en niños y adolescentes).


- Los síntomas no son tan graves e incapacitantes como en el trastorno depresivo mayor e incluyen dos o mas de los siguientes síntomas: pérdida o aumento del apetito, insomnio o hipersomnia, falta de energía o fatiga, baja autoestima, dificultades para concentrarse o para tomar decisiones, y sentimientos de desesperanza.


A veces pueden aparecer episodios de depresión mayor superpuestos.

 

Signos que pueden estar indicando la existencia de una distima

 

  • Un pobre rendimiento en el trabajo o estudios
    Retirada social

  • Timidez

  • Hostilidad irritable

  • Conflictos con familiares y amigos

  • Problemas de sueño

  • Anormalidades fisiológicas

  • Padres con depresión mayor

 

Al menos tres cuartos de las personas con distimia tienen otro trastorno psicológico adicional.

 

Tratamiento

 

La terapia cognitiva se utiliza para modificar los pensamiento contraproducentes y auto-derrotistas.


La terapia del comportamiento puede ayudar a estas personas a aprender cómo actuar para lograr un acercamiento "más positivo" a la vida y comunicarse mejor con los amigos, la familia, y los compañeros de trabajo.

En muchos casos, los síntomas son difíciles de reconocer y de clasificar. La mayoría de las personas con distimia acude solamente a su médico de cabecera, que puede diagnosticarlas erróneamente, sobre todo si las quejas son principalmente físicas, como el cansancio.

 

Muchas de estas personas no consideran que estén deprimidas, y se sienten aliviadas al saber que se trata de un trastorno que se puede tratar. Desafortunadamente, sólo suelen consultar a los profesionales de la salud mental cuando aparece una depresión mayor, aunque la distimia puede conducir al alcoholismo o al suicidio por sí misma.